4 de octubre de 2018

El capitalismo hoy 24/06/2016 Más allá de la plusvalía: Sistema financiero, Riqueza, Obsolescencia, Planeta


Cogida de periódico Expansión 



Riqueza y finanzas: No confundir


El dinero y la riqueza, dos realidades mezcladas en este sistema pero con formas de producción y funcionamiento diferentes. Para empezar la economía es un intercambio continuo de trabajo-tiempo, y dinero. El dinero es el sistema precario de este intercambio, pero no vamos a entrar aquí en los problemas originados por el sistema económico monetario. Sin salirnos de él, vamos a ver como las medidas que incrementan la disponibilidad de gasto de las personas favorece al conjunto dentro de este sistema. El dinero permite que haya intercambios de trabajo en la sociedad.

Alguien hace un helado, y para hacer ese helado ha necesitado el trabajo de mucha gente previamente: Se han usado herramientas para aplicar frío, se ha necesitado ingredientes, esos ingredientes han tenido que ser cultivados, esos cultivos han sido regados, ese riego ha tenido que ser instalado, etc. Bien seguimos, ese helado alguien lo adquiere y paga por él, no su valor, sino su valor de cambio. Ese dinero para comprar el helado, o bien lo ha obtenido de un salario que recibe por su trabajo, o bien lo ha obtenido de pedir un préstamo al banco, o bien de los beneficios de alguna venta. (Bueno también caben otras muchas posibilidades como pueden ser, subsidios sociales, o que provenga de un familiar, un regalo etc. pero estos últimos han salido en última instancia de alguna de estas otras tres opciones). La riqueza, se genera, con trabajo-tiempo,conocimiento y materia. Esa relación es la que genera riqueza. Ahora bien, este ciclo de creación de riqueza no depende del dinero, y no está conectado con un sistema monetario necesariamente. Crear riqueza no implica crear dinero.


Relación entre el sistema financiero y producción 


Para que esto suceda, tiene que existir una creación de riqueza inmersa en el ciclo monetario. Para que aparezca en el PIB, y se produzca un intercambio mercantil dentro del sistema económico. Ejemplo simple: Si eres un artista, y un día te levantas y con unas pinturas que ya tenías, vas y haces una obra de arte en mitad de la calle por la que nadie te paga, pero que enriquece el sitio, esto es trabajo, es riqueza, pero no es dinero, no es PIB. Igual que si barres la calle, tampoco, y si te pagan por ello, porque tienes un contrato, entonces sí supone un salario, una capacidad de gasto en el mercado por parte de quiénes han realizado ese trabajo. Y por tanto la posibilidad de adquirir trabajo de otros. ( Nótese que digo trabajo, porque cualquier producto terminado es en realidad trabajo de otras personas). Al fin y al cabo, lo que el dinero nos ofrece es adquirir los frutos del trabajo de muchas otras personas de la sociedad, a través de esa esècie de convención-sistema. Esta pequeña ilustración nos sirve para darnos cuenta de que riqueza y dinero, son dos cosas distintas que no están unidas sino es por un sistema que no es natural sino convencional. Esto es obra de los humanos. Creación social. Potencialmente transformable.

Sistema y paradigmas teóricos

Sistema justificado a través de teorías económicas, concepciones de lo que es y de lo que debería ser. Estas teorías a su vez pueden tener conexiones con otras teorías, como por ejemplo teorías humanas de psicología, o filosóficas. Bien, pero no vamos a detenernos en eso. Solo diré que personalemente encuentro muchas conexiones entre la teoría predominante económica y el conductismo en psicología, ambas muy parecidas a un sistema de dominación. Las perspectivas o paradigmas suelen estar casi todas sesgadas y explicar una parte y no un todo.¿Porqué hago este inciso? Pues porque creo que es fundamental un poco de abstracción para separarse de la teoría explicativa que asumimos como realidad, y hacer esta diferenciación entre la relación natural y la relación artificial que hemos creado, esto es la relación natural (Creación de riqueza) y la artificial (Creación de dinero, y PIB). En general se suelen mezclar, y formar un todo indiferenciado que oscurece. No obstante, lo que yo quiero intentar explicar sobre el salario mínimo, e incluso sobre la repercusión que pudiera tener una renta básica, se hace sin salirse de este paradigma, a pesar de que es el origen del problema. Y creo que está relacionada con la corriente keynessiana que sigue siendo capitalista. Una vez aclarado que lo monetario, y su sistema, está separado de la creación de riqueza y su sistema, vamos a ver de forma simplificada, el funcionamiento del dinero, o lo monetario. Para después ver la relación artificial pero que es real, entre los dos sistemas, el de crear riqueza y su conexión con el sistema monetario, que es lo que nos interesa para explicar porqué es positivo para favorecer los intercambios económicos que los salarios sean más altos, y por tanto cómo subir el salario mínimo en la sociedad es beneficioso para el conjunto.


Lo monetario y su sistema 

 Los bancos que crean el dinero. El origen oficial del dinero es el banco central. En nuestro caso el BCE, (Banco Central Europeo). El banco central “presta-vende-crea” (En realidad es una venta más que un préstamo) a los bancos a un % de interés bajito, y éste a su vez, vende a un interés más alto a los demandantes de dinero.


BCE ->BANCOS -> GENTE, EMPRESAS

 Los demandantes de dinero son, particulares, autónomos, instituciones, empresas, partidos etc. Antes de continuar, aclarar que esta venta, consiste en hoy te doy 100 para que mañana tú me des 110, por ejemplo. Esos 10, los tienen que conseguir las personas del mercado, y su competición. Pero la verdadera creación de dinero no se encuentra en el primer paso (BCE-Banca Privada). Sino en el segundo. (Banca privada- demandantes de dinero).


BANCOS -> GENTE

El dinero que los bancos venden, es superior al que poseen.

De hecho, en realidad, no necesitan tener ese dinero ya que hay una mayoría de dinero electrónico, cuyos bancos son quiénes ostentan la potestad de “emitirlo” a través de esos “préstamos” que conceden. Lo importante de este sistema, y de esta explicación son las siguientes realidades:

La banca a través de este sistema es el sujeto que acaba decidiendo en qué proyectos invierte un país, por encima de la capacidad que tienen los Estados para hacerlo, es decir tiene un poder económico enorme, sin que haya sido democráticamente designado.


 Ostenta una competencia que correspondería más a un Estado. Además crean dinero con ese proceso. Las propias instituciones del Estado, necesitan comprar más caro al banco privado, porque no pueden beneficiarse del sistema como cualquier otro banco, pidiendo más barato al banco central europeo. Como mucho, puede hacerlo a través de una banca pública, pero no directamente. El criterio bancario no es patriótico, ni responsable, ni busca el bien común, ni tiene encomendado el futuro de la sociedad. El criterio del banco es lucrarse, es recuperar lo que “presta”(Que en realidad inventa) con intereses, es decir, hacer negocio. De modo que el riesgo del banco tiende a cero. Todos los intercambios comerciales, se realizan a través de bancos, de modo que el manejo de la economía está en sus manos, como decíamos antes, no necesitan tener ese dinero. Sino anotarlo electrónicamente. De modo que te venden algo que no tienen, y además te cobran intereses.

Funcionamiento circular: Creación de dinero electrónico con préstamos


 El funcionamiento es el siguiente: Empresas o particulares piden un préstamo, y el banco anota en su cuenta un número. La mayoría es dinero electrónico y no suele sacarse tampoco todo el que figura en una cuenta. De modo que el Banco no necesita tener todo el dinero que “presta-vende-crea” sino que sólo necesita tener el suficiente para hacer frente a las deudas que al final sí tienen con otros bancos más el que se saca en efectivo, que según Positive Money es un 3%, frente al 97 que es electrónico. ). Por tanto el dinero que más comúnmente crea el banco es dinero electrónico, y es éste el que se crea y es usado la mayoría de las veces.

Funcionamiento circular: Todo el dinero acaba al final en un banco 

Como los bancos pueden crear este dinero, y además las operaciones de pago que nos realizamos entre nosotras (Trabajadoras, empresarias, consumidoras etc.) acaban el circuito en un banco; lo que los bancos hacen es tener un sistema interno de “cancelación” de las deudas entre ellos. De modo que todas las operaciones entre nosotros siguen siendo apuntes contables en una cuenta, y el dinero que realmente se mueve es después entre ellos después de suprimir el montante que se debe y se cobra. Esto significa que la mayor parte del dinero que se mueve, de operaciones realizadas no ha hecho falta tenerlo por parte del banco, basta con que sus clientes en conjunto hagan que en el banco entre la misma cantidad en contabilidad de la que sale aproximadamente de manera que la mayoría sean sólo cambios de numeritos en unas cuentas. Si por ejemplo la banca fuera unitaria, es decir una sola banca, ni siquiera sería necesario ya que todo entraría y saldría del mismo sitio, de modo que se podrían realizar la mayoría de los pagos con números y dinero electrónico.

Varios bancos, un sólo sistema para no caer: Mercado interbancario


Como son varios bancos, al final del día hay bancos que les deben a otros una cantidad, pero muy inferior a la cantidad que realmente se ha movido. Lo que después se intercambian los bancos es también electrónicamente pero con valor de dinero efectivo. En general suele ser un circuito que se compensa mutuamente ya que unas veces pierden y otras ganan. Además existe un mercado interbancario dónde se prestan entre ellos para tener liquidez. Recapitulamos, el banco anota un número en nuestra cuenta, y es el dinero que debemos al banco con intereses, pero el banco no necesita tener toda la cantidad de dinero que “vende-presta-crea” a cambio de que le sea devuelta con intereses. En este sentido pueden hacerlo ilimitadamente sin tope. Con el criterio que les parezca siempre buscando su mayor rentabilidad. Su negocio es eso, su incentivo también, el único criterio que necesitan es tener la seguridad de que será pagado. Pero para eso ya usan muchos otros recursos como que dejes hipotecado algún bien de garantía, o un aval. En general el banco arriesga muy poco.

¿Quién arriesga su dinero? No los bancos

Es la cadena media, la de los empresarios pequeños y autónomos la que arriesga algo más. El banco recibe dinero de muchos sitios e invierte, sin tener la necesidad de tener todo lo que avala a sus prestatarios porque el propio sistema de intercambios lo hace por ellos. Ya que nosotras al fin y al cabo no buscamos simplemente dinero, sino la disponibilidad de pago, y esta es ofrecida por el banco a través de la tarjeta igual que el propio dinero efectivo.

 Nota: Si necesitas, y es lo más probable, una explicación más profunda y exahustiva, ver los siguientes documentales de la asociación inglesa Positive Money: 97% indebt , y banking. El primero es más general y largo, y el segundo se centra más en lo técnico de cómo el banco opera. Ambos se complementan. Lo interesante de esto, para el tema que nos ocupa y su relación con la creación de riqueza, es que el dinero no brota de la nada, y mucho menos nace del trabajo. Tiene un sistema específico, cuyos criterios de selección están mediatizados por la banca. Y este criterio no depende de lo fantástico que sea un proyecto para la sociedad, sino de la capacidad dentro de este circuito económico de devolución y pago de intereses a la banca. ¿Trabaja la banca para nosotras o trabajamos nosotras para la banca?


  ¿Por qué se habla tanto de la financiarización de la economía como un problema de nuestro tiempo? 


Pues porque la rentabilidad y el riesgo de la economía real, la que dentro de este circuito además genera riqueza de verdad, supone una opción menos rentable para este funcionamiento en el que el mercado del dinero dónde entrarían otras realidades más complejas cómo la bolsa u otras operaciones financieras, se ha hecho más deseable en términos de riesgo, beneficio y tiempo. Pero más rentable en términos de dinero rápido, no en términos de generación de riqueza. Si dejamos de lado la cuestión ética de este funcionamiento monetario, y su negocio, y nos preguntamos en términos de funcionalidad para la sociedad, podemos al menos sacar las conclusiones de que este modelo se ciñe sólo a potenciar aquello que es “rentable” en términos monetarios. En términos de ser capaz de devolver en modo de dinero, (dinero que asimilamos a riqueza por intermediar para su consecución una actividad económica dentro del circuito) lo que fue creado ex profeso para dicha actividad, y recordemos, sin necesitar poseerlo.


 ¿Y cuál es el problema del criterio de la rentabilidad ? 


 Lo que es rentable para el banco en términos de lucro no necesariamente lo es para la sociedad en términos de riqueza, desarrollo y calidad de vida En primer lugar que resulta más tentador invertir en algo que no produce nada con el perjuicio que esto conlleva, y en segundo lugar que esto produce un detrimento de aquellos servicios que nutre por ejemplo el Estado a veces, pero que tampoco del todo, como son los servicios públicos, que no tienen una rentabilidad monetaria, pero sí generan bienestar, riqueza real, y calidad de vida, garantizando además el acceso a cosas básicas a toda la población independientemente de su bolsillo. Pero este sistema ahoga sectores de bienestar, porque aportan riqueza pero no beneficio monetario. Y también puede dar lugar a inversiones como por ejemplo el ladrillo, que quizás no sean las que más necesita el país. Lo que se destaca de este hecho es que los intereses del banco no tienen porqué ser los de la sociedad, y que su criterio no es el bien social, sin embargo tienen una potestad adquirida muy fuerte en relación al rumbo del destino de esa sociedad. 


Crear riqueza no es necesariamente recompensado 


Trabajo (Riqueza) y consumo (Mercado) La otra cara del problema se encuentra en que ofrecer un buen servicio o tener un buen proyecto de emprendimiento no garantiza el éxito, ya que para tener éxito, necesitas compradores. Si un negocio es capaz de devolver y pagar los intereses es porque funciona. ¿no? Porque lo hace bien. Porque ofrece un buen servicio, de calidad o un buen producto muy demandado y lo puede poner a un precio que le permita enriquecerse. Bien, pues esto es en parte verdad, y en parte mentira. Es mentira por ejemplo en el caso de la obsolescencia programada (sobre la que hablaré más adelante), y en los productos que crean dependencia, pero es que además para que un negocio vaya bien, no sólo hace falta tener una buena oferta, o una oferta “necesaria” o un producto que cree dependencia, o cubra una necesidad vital. También hace falta que ese producto pueda ser comprado, adquirido por el público al que se dirige. En definitiva, es necesario : Un mercado, consumidores.

 ¿Por qué creéis que se ha llevado a cabo una globalización económica? ¿Para favorecer el bienestar del mundo? 

No. Porque la avaricia ilimitada, hace que los países se queden pequeños, y que si no les pueden comprar en un lugar busquen nuevos espacios donde encontrar quién compre lo producido. Esta necesidad de consumidores, es lo que hace expandirse a las empresas, y lo que hace también que las pequeñas y medianas empresas tengan complicado competir con las más grandes. Y también es la razón por la cual una economía en la que la sociedad está empobrecida a causa de la tendencia a la baja de salarios, y el masivo despido en la crisis, hace que el flujo de intercambios se paralice, y se entre en recesión. Porque si cobras poco, no sólo no vives bien, (la parte ética y de justicia social) sino que también dejas de ser consumo, y fuente de riqueza para otros que ofrecen algo que tú aunque quieras y necesites pero  no puedes permitirte.

El castillo de naipes de las crisis del capitalismo 

Y a su vez, esos a los que no se les ha podido comprar, tampoco van a la tienda del vecino, o no pueden arreglar lo que se les ha estropeado, y entonces el técnico que cobra de arreglar, tiene menos clientes, y a su vez, se le disminuye el gasto que puede hacer, y suma y sigue un círculo, algo parecido a estos juegos de naipes en los que cae una carta detrás de la siguiente. Todo esto del mercado ya estaba en los razonamientos de Keynnes, sin salirte del capitalismo.

Marx, la plusvalía y las tensiones capital trabajo que tiran en el contexto internacional los salarios a la baja.

 La manera de obtener dinero, tiene que ver con el consumo, y los consumidores, en la medida en que compran más caro, lo que ha tenido un coste más barato. De esa diferencia, nace el beneficio que pude ser de muchas dimensiones. Ese beneficio, también es la plusvalía, que obtiene el poseedor de capital, cuando hay trabajadores que trabajan para él, y reciben menos de lo que generan. En esto se basan los beneficios y el lucro. Que como dijimos antes no deja de ser un intercambio de trabajo, mediatizado por un sistema inventado, monetario, mediatizado por el dinero. Bueno, para ser exactos, mediatizado por más cosas, dinero, ley, intituciones etc. El caso es que la teoría económica capitalista, tiende a querer reducir el coste, y a aumentar los beneficios. Y así nos lo enseñan en sus manuales como si fuera la biblia de la vida económica. Como si la economía, no formara parte de un proceso más amplio de cómo la sociedad se organiza, reparte, distribuye funciones. Como si estuviera separada de lo social, de lo político.Como si no fuera una construcción humana. De modo que. Por un lado, tenemos(bueno, este sistema y sus avariciosos) una necesidad de consumidores que estén dispuestos a pagar un precio, y por otro lado, tenemos necesidad de trabajadores, que estén dispuestos a trabajar lo más barato posible de manera que la plusvalía sea mayor y a la mayor productividad posible. Esto hace que en el contexto internacional las empresas deslocalicen la producción buscando pagar menores salarios, y expandan sus mercados tratando de maximizar consumidores. Son los dos polos entre los que son intermediarios.

En ese espacio en el que trabaja mucha gente, hay escalas, o estándares que hacen que haya trabajadores mejor pagados y peor pagados. Y ahí es dónde entran las instituciones y los gobiernos con su legislación, para proteger las condiciones de vida de su pueblo o facilitar las condiciones de explotaxción. Así, este sistema crea tendencias a la baja de los salarios al ser concebidos como un coste de este modelo empresarial, que no es más que el robo masivo de plusvalía a sus trabajadores, que se sustenta sobre la apropiación de bienes comunes, y medios de producción, como bien indicó Marx, y la mercantilización de la fuerza de trabajo, (las personas).

Legislación no global: Miseria para todas, deslocalización, subcontratación

Actualmente ya existe un problema con las leyes en este sentido, ya que no protegen a los trabajadores ni locales ni internacionales. Las grandes empresas hacen un doble daño económico al deslocalizar la producción buscando pagar menos, primero privan en el país de origen a los trabajadores de empleos que tenían, desindustrializan una zona, tienden a la baja los salarios, y amenazan con esto, y en los países dónde se van perpetúan condiciones de miseria, y explotan. Además lo nuevo que hacen estas empresas y un truco para no ser atrapadas por la ley es subcontratar, se tal forma que la relación jurídica pueda no entenderse como laboral, y dependiente en el marco de los derechos laborales, sino mercantil, para evadir las responsabilidad pero obteniendo la misma relación. Para esto se está promoviendo un tratado sobre derechos contra el abuso de las trasnacionales, pero no es el objeto de este artículo. Ahora bien, la venta es más difícil que quieran deslocalizarla porque como ya hemos dicho necesitan tanto trabajadores como consumidores, ya que de la relación entre ellos se nutren. Son parte de la misma cadena. El truco está en vender más caro de lo que se compra. Un robo en toda regla.


 Medio Ambiente, modelo productivo , obsolescencia programada, y tratados de libre comercio 


Este modelo económico, en su conjunto tiene muchos más problemas que la injusticia entre trabajadores y empresarios. Tiene la injusticia entre banca y gobiernos con la consecuente imposibilidad democrática, y entre leyes y poder económico, pero además de las injusticias de reparto, y distribucción, hay también problemas con su necesidad continua de consumo, y su modelo productivo basado en un consumo infinito. Ya que el planeta, no lo es. Ni tampoco nuestras necesidades reales. Es un modelo productivo que necesita ser necesitado, que basa su rentabilidad en una demanda ilimitada. En este sentido, el sector servicios, es mejorable y ampliable, pero el material o energético no lo es. Por eso se crea la absolescencia programada, porque necesita de una demanda indeseable y antinatural para sostenerse. Por eso también los sectores más golosos son los de las necesidades vitales, y de ahí que algunos quieran hacerse y mercantilizar los recursos naturales como el agua, como antes se hizo con la tierra. Y también es la razón de que la energía sea motivo económico de guerras en las zonas dónde hay recursos que son muy codiciados. Esta necesidad ilimitada de compradores es la que hace que bajo esta lógica compense avariciosamente crear productos con obsolescencia programada, para que tengas que volver a comprar. Es esa misma tensión que hace que se necesiten mercados, y por tanto que las trasnacionales busquen acuerdos como el TTIP o el CETA, para ampliar su mercado sin costo y sin adaptarse a la democracia, sino priorizando por encima de la soberanía de los pueblos su derecho a lucrarse, pero esto daría para otro tema. El caso es que esa necesidad del sistema de que tengamos necesidades ilimitadas más allá de las que ya tenemos es ilógica y contraproducente y sólo puede sostenerse gracias a discursos, relatos concepciones de entender al ser humano que justifican sus teorías, y extienden esa idea de la escasez y nuestros infinitos deseos como una justificación para seguir con este modelo que nos perjudica.


¿Quiénes son l@s nuestr@s? 30/06/2016

El sistema es un problema para mejorar nuestras vidas como colectivo

Nuestro problema no es un gobierno, es un sistema, y el gobierno a su servicio. Cuando un sistema, régimen no funciona, no está consiguiendo ni tan siquiera los modestos objetivos sociales que se marcaron en la constitución es hora de cambiarlo. 

Y esto no se puede hacer con un gobierno y unos partidos que se niegan a ello. Que están cómodos en su postura de élites y no quieren profundizar ni mejorar el sistema para hacerlo democrático. La democracia no es sólo una cuestión de decisiones. Es también un conjunto posibilista de esa toma de decisiones, esa reflexión, ese debate, esa posibilidad de tomar decisiones, esa garantía económica que hace que las decisiones puedan tomarse sin chantajes que atenten contra tu vida etc. Es disponer de las condiciones de vida que permitan los tiempos, conocimientos y espacios necesarios.

 Nuestros problemas políticos tienen muchas variables mezcladas, que se retroalimentan mutuamente. El bienestar psicológico tiene que ver con el bienestar físico que a su vez tiene que ver con el económico, que a su vez tiene que ver con el cultural, que a su vez tiene que ver con el económico, el físico, el psicológico etc. La salud de las personas es una cuestión integral. Tiene que ver con su entorno, sus relaciones, sus necesidades vitales, etc. 

 Estas necesidades, las cubrimos a través de un sistema social. Que está formado por muchos subsistemas. Algunos de esos subsistemas están generando problemas más que evitarlos. Están configurando un mundo, y una humanidad que cada día es más aterradora. Necesitamos empezar a pensar en una alternativa viable, que nos permita aspirar a vivir felices sin cargarnos el planeta, sin fomentar guerras, sin odio, sin desigualdad de poder, sin maltrato, sin esclavitudes de ningún tipo, sin un fomento interesado de la ignorancia. Sin precariedad ni miserias. 

El avance económico técnico en este sentido lo permite. Pero aún hay retos para los que se necesitaría  una lucha consciente  por parte de la sociedad. Y lo impide un sistema político económico que quita el timón del barco, a la gente que va en él. Vamos a la deriva dependiendo de mareas económicas que no controlamos, mareas que son producto de la aceptación de un sistema, de la legitimación a través de leyes, etc. Hemos (como humanidad me refiero) creado un modelo cuyas normas se van independizando de nuestro control y capacidad de solventar los problemas que va generando. Por eso necesitamos repensar colectivamente esos sistemas que no están consiguiendo los objetivos que contradictoria y paradójicamente nos marcamos de bienestar humano. 

¿Hay alternativa? ¿Cómo distinguirla si también los que lo intentan fracasan dando la sensación de que no tenían interés? ¿Cómo trasladar esa impotencia? 


Hay corrientes que conviven en el sistema que van por caminos distintos y se chocan, uno de los problemas es que ambas corrientes políticas (las que apuntalan el sistema capitalista, y las que tratan de transformarlo)  dicen perseguir lo mismo, cuando no es verdad. Pero también hay quiénes intentan transformar el sistema, y se topan con más obstáculos de los que tenían previstos. Hay que aprender a distinguir entre la hipocresía y la incapacidad efectiva dentro del modelo de realizar las cosas. En este sentido me gustaría resaltar el ejemplo de Grecia y Siryza. Lo han usado mucho en esta campaña, por ser ideológicamente afines y no poder llevar a cabo las aspiraciones a las que legítimamente se encaminaba. Pero aunque su actuación no es coherente con sus deseos, esto no es tanto hipocresía, como impotencia,  ya que no hubo mentira sino secuestro, obstáculos impedimentos por fuerzas externas y posiciones ajenas a la voluntad. No es lo mismo querer, luchar y no conseguir inmediatamente, que prometer sin querer, y mentir. 

¿Cómo explicamos la dificultad de diferenciar los agentes que luchan por la alternativa?

 1)La necesidad de formación e información por parte de toda la sociedad

Para diferenciar esto, de aquellas fuerzas políticas que en ningún momento buscan cambiar el modelo sistémico,  se necesita conocimiento y análisis, que en nuestro estilo de vida no es posible de realizar para todas las personas, ya que ocupan tiempo en otras cosas también necesarias para sus vidas y parten de una base floja del conocimiento sociológico de su entorno. Además este conocimiento está atravesado por batallas políticas culturales y hace así más complicado el entendimiento. (Con esto y mi ejemplo no estoy tratando de juzgar a Syriza o ningún otro ejemplo concreto, sino más bien entrar en que existe una diferencia entre impotencia, y mentira descarada que no siempre es identificada)

2)La necesidad de que la alternativa tenga medios de información que hagan llegar sus posiciones a la sociedad 
 
Si a esto le sumamos las diferencias de poder económico de quiénes  promueven las distintas versiones de la realidad con distintos objetivos,  la dificultad se hace aún más grande.Es decir, el sistema capitalista promueve  que la ideología en defensa del capitalismo cuente con más recursos que las alternativas. 
 Este sistema, el de la información también forma parte de un entramado social, legal, económico político que produce resultados. Y aunque ninguna metodología seguramente sea infalible, sí podemos afirmar que cualquier sistema de cualquier índole influye en los objetivos que se persiguen. El sistema tiene una planificación orientada a conseguir cosas. Y puede ser útil para algunas y ser disfuncional para otras. La clave está en la relación con los demás sistemas. Y de ahí su complejidad. 
Es decir, el sistema también favorece a quiénes se posicionan a su favor. 



15m transversalidad protagonismo (27/06/2016): De MOVIMIENTO a partido clásico

La democracia no es sólo un fin sino también un medio y esto es lo que pienso no se comprende cuando discutimos este asunto. No todas las personas son iguales. El 15M impugnaba un modelo, pero lo hacía por unos problemas distintos, había cuestiones ideológicas pero sobre todo una sensación de indefensión ante unos gobiernos a los que no le importaban nuestros problemas. 

El sistema fue parte de lo que se impugnaba. Y se hacía no por un idealismo sino por un razonamiento lógico ante la indefensión. De hecho cuando distutíamos no nos poníamos siempre de acuerdo, la riqueza y la conclusión era que para unificar pero también para seguir teniendo sensación de que nuestra participación es importante y de control como una más del proceso, hacía falta metodología democrática en la formación de ese bloque alternativo, para llegar a los acuerdos en el proceso y no para adherirse a unos acuerdos ya dados. 

Esa permanente construcción política es la que permitiría que gente muy diferente ideológicamente se pudiera encontrar, y por eso fuera tan transversal. Sentido común hay en planteamientos de la gente que tenga un pensamiento más conservador y en la gente que tenga un pensamiento más progresista. Y de hecho hay una base importante de cuestiones en las que coincidimos que son un disparate. De modo que la democracia aunque también sea ideológica, se convertía también en un modo de dirimir qué sí y qué no defiende un movimiento amplio. 

Cuando esto que colectivamente se puede producir, es digamos secuestrado por unos pocos que al final deciden que sí y que no, aunque tenga capacidad de adhesión ya no es algo que sientas puedes construir en igualdad de condiciones con los demás. Pero, ¿Es este el motivo consciente por el que mucha gente no ha votado por nosotr@s? No. Este es un razonamiento que subyace, que provoca consecuencias que hacen que se produzca en los más ilusionados un cierto desencanto, desactivando una cadena de energía que fluye, fluía, podría fluir todavía y fluirá si queremos, a través de nosotras cuando se tiene la sensación real de estar construyendo un camino por la senda apropiada, no te ves privado de tu capacidad de construir y trasmites esa ilusión por convicción no sólo de tus propias ideas sin del proceso y la capacidad propia de influir en llevarlas a cabo sino hoy, mañana o algún día haciéndote cargo de esa misión porque crees que es posible. Eso contagia, y es más potente que cualquier otra cosa.




1 de septiembre de 2018

Límites para la libertad

¿No es acaso el poder económico un poder político? ¿Cómo se puede pretender que vivimos en democracia si nuestra vida cotidiana está atravesada por una acumulación de poder por un lado y una desposesión brutal por el otro? 

Hasta la propia información está filtrada por quiénes cuentan con poder suficiente para mostrarnos la cara que quieren que veamos de ella. La metodología de decisión está también diseñada de tal manera que nuestras elecciones dentro de la misma tampoco sean libres, ni necesariamente tenidas en cuenta. 

Si lo que se decide al final es quién y no qué, porque el qué no lleva ningún tipo de compromiso. Ni por supuesto están obligados a demostrar la veracidad de sus hipótesis. Si las posibilidades mismas de elegir ya están filtradas también por la desigualdad económica y de este modo perpetuada. Si consiguen que tengamos que dar gracias porque nos exploten. Si la actividad económica y su equilibrio está presa de una brutal jerarquía bancaria en la que su caída es también una catástrofe por la total dependencia que se tiene de la fuente de poder. 

Cuando el mundo y su orden se construye en base a una jerarquía dictatorial como esta, que caiga la cabeza supone un desastre claro está, por mucho que esta cabeza a su vez nos propicie un mundo enfermo, aunque ordenado. 

Desde ideologías completamente diferentes resulta que Mario Conde y Pablo Iglesias llegaron a la misma conclusión sobre los medios de comunicación. Son sin duda, una pieza clave a la hora de influir en el comportamiento de la sociedad, y ¿Está sujeto este poder a control democrático? No. Funciona en base a reglas económicas. Pero estos tres poderes están mezclados en la defensa de sus propios intereses. Están mezclados porque sólo quienes están en los tres y defienden sus propios intereses son los que triunfan. Los medios de comunicación hoy son el campo dónde se desarrolla la guerra. La guerra política. 

A Mario conde, y aunque por razones muy distintas le tumbaron su lucha política en la esfera financiera,en un complot entre políticos y medios de comunicación sembrando noticias falsas sobre las cuentas del banco, de modo que las acciones cayeran tanto que no fuera posible optar a ningún otro plan que rendirse. A Podemos, y aunque cuenta con algo más de altavoz mediático, también se le desató una lucha de noticias falsas que tumbaran la credibilidad del proyecto, muy distintas, a veces tergiversadas, a veces con parte de verdad, otras completamente erróneas, generando así un estado de confusión tremendo en la población a la que le llegan tales noticias, y que no en todos los casos pero sí una gran parte no cuentan con herramientas para diferenciar entre lo que es y no verdad. No estoy defendiendo con esto ni que Podemos sea fantástico, ni mucho menos que me gusten los magnates financieros. 


En referencia a Podemos los fallos que tiene son de una índole muy distinta a las que siembran los medios de comunicación que les atacan. 

Lo que intento reflexionar es sobre la dificultad existente y oscura ante una gran parte de los ojos de nuestros compatriotas de luchar en estas condiciones dadas. También sobre esa ilusión de democracia que no es tal por tantos y tantos motivos y que muchos prefieren creer en ella. Es cierto que todavía hay ciertos recursos ante injusticias muy graves, pero los sistemas de justicia no están fuera de todo este embrollo. También la arquitectura jurídica se ve influenciada por esto del pensamiento. También las leyes que llegan están creadas por aquellos que se encuentran en la esfera de estos poderes. También se cercioran siempre de cierta ambigüedad interpretable, también suelen ser parte privilegiada la que llega a puestos de jurisdicción, también hay una criba en cuestiones de género, también hay una politización de tribunales del más alto rango, y cómo no además tenemos una base constitucional que blinda todo este funcionamiento a pesar de que reconozca otros derechos a los que deja desprovistos de herramientas para ser defendidos y sobre todo efectivos. Las leyes sirven y el orden es necesario, pero ¿De qué sirve una ley sin el modo de hacerlas cumplir? Y es aquí dónde entra esta estructura. La estructura de poder, ya de por sí es favorable a mantenerse. Y a hacer caer cualquier tipo de alternativa que ose desafiarla. ¿Por qué considero, no sólo importante sino fundamental apropiarse de las instituciones del Estado para cualquier construcción de proyecto alternativo por mucho que pueda parecer contradictorio? Porque tanto para construir esta estructura como para desafiarla necesitas herramientas, herramientas que vayan luchando contra estas cadenas en las que están millones de trabajadores y empresarios, y ciudadanos: Cadenas mentales, y cadenas materiales. Ambas se retroalimentan y ninguna de las dos es posible sin la otra. Ambas funcionan, ambas actúan. Ambas blindan la sociedad actual procurando obediencia de mil formas distintas. ¿Y es esto un alegato en favor de ninguna clase de obediencia? Para nada, se necesitan límites, pero límites democráticos. Esa mentira de que el liberalismo es libertad es la mayor farsa del mundo. Como he desarrollado en este escrito si se me ha entendido los límites existen, pero son cualitativamente distintos en función de la posición dada. Y estos límites son digamos más autoestablecidos en la medida en que creemos que los estamos eligiendo. Pero no es verdad, no son elegidos. Son proporcionados por la estructura y su funcionamiento. Son límites que parecen menos limitantes, son límites que dejan abierta la creencia de ser traspasables mientras que los límites marcados concretamente no lo son. Pero no dejan de ser grandes límites que afectan a la propia autonomía vital de cada persona. En cambio, los límites que se postulan en base a razones, y a principios éticos son límites percibidos como más limitantes aunque en el fondo lo sean mucho menos. Todos los regímenes tienen límites. Tienen una parte déspota. Pero el núcleo de lo que prohíbe y permite es cualitativamente diferente. Lo que se trata de limitar desde quiénes nos oponemos a este sistema no es la libertad razonable que todo ciudadano y ciudadana debe tener derecho a que le pertenezca sino aquellas que no son libertad sino omnipotencia, aquellas que son poder, que son capaces de intervenir y limitar la libertad de sus iguales por cuestiones materialmente constatables.

Hacia una mili Sexual (19/06/2018)

    La doble realidad del sexo : Deseo vs violencia 

    La prostitución no tiene nada de positivo y solo puede considerarse trabajo en la medida en que tiene una importante carga de displacer y violencia que se paga. La libertad sexual es sin embargo un horizonte que no tiene nada que ver con eso y del cuál os apropiais. La libertad sexual tiene que ver con que se tengan en cuenta ambos deseos, el del hombre y el de la mujer. Tiene que ver con sustituir la jerarquía, y la relación sujeto-objeto. Amo-esclavo que se da en la prostitución. Tiene que ver con dejar de suponer que la mujer es una mercancía, un florero o un objeto para el disfrute ajeno. Tiene que ver con la idea de que las mujeres tenemos sexualidad para disfrutarla, y no para servir a nadie. Tiene que ver con la idea de que para que eso sea posible los hombres deben considerarnos como personas, e iguales, y no como mercancía que pueden comprar, y desechar cuando les venga en gana. Como véis es incompatible con uno de los principales objetivos de la lucha feminista. Y de la liberación sexual en general. El sexo no se disfruta a voluntad, y si no se disfruta se sufre. No es trabajo. Llamar trabajo sexual a la prostitución ya es un posicionamiento. No se está protegiendo a las mujeres con ese discurso, al contrario. Se le lava la cara al proxenetismo. Se le lava la cara al putero. Se manda un mensaje de que comprar sexo está bien y es legítimo, independientemente de cuáles sean las circunstancias de esas mujeres. Cuando un hombre compra prostitución no sabe si es trata, no sabe si es necesidad económica, no sabe ni quiere saber , no le interesan los motivos ni los derechos de las mujeres, le interesa ser servido. Y además quieren creer en ese mito de que a ellas les gusta, y buscan que le demuestren lo que no sienten, por no hablar de los que van directamente a humillar mujeres. Es decir, le lavas la cara a todos esos. Dejad de miradlo desde la óptica de quién quiere prostituirse:


 1. Porque la gran mayoría de las que están en esa situación no están porque les guste.

 2. Un porcentaje ni siquiera es voluntario.

3. Se construye un mito irreal, que pareciera que la prostitución nace del deseo de las mujeres de ser prostitutas, y eso no es la realidad.

4. El abolicionismo no impide la venta de sexo sino la compra. El regulacionismo blanquea e impide u obstaculiza la lucha contra la trata.

 5. El perfil de mujer prostituta que quiera serlo y que verdaderamente pueda elegir es minoritario, y no supone una justificación para no frenar el grueso ni para no luchar por abolir esa violencia sexual tan brutal que supone la prostitución para las mujeres que se encuentran en esa situación pero también para el conjunto de las mujeres.

 6 No se trata de libertad sexual, la libertad sexual es la libertad del placer, y no hay placer en la prostitución. Hay sometimiento. Y mucho menos hay poder. Un poder que depende de la demanda y el deseo ajeno y en el cual elige el otro y condiciona el otro porque tiene poder, y en el cuál el otro juzga tu deseabilidad ¿Qué poder es ese? El único poder es el que pueda tener cualquier persona con un alto atractivo físico y se pueda permitir elegir, cobrar y rechazar, así como establecer condiciones. Y esa no es la inmensa mayoría. Pero además de ser así, ¿Realmente qué es lo que se compra? Si dos personas se atraen mutuamente y se proporcionan placer mediante relación sexual.. ¿Por qué una tendría que pagar a la otra? Lo que pasa es que se paga porque para una no es agradable, ni deseable la relación sexual, sino que se necesita dinero.

El trabajo vs empleo 

 El trabajo es algo diferente del empleo, o de la situación en la que se enmarca el ser asalariado. Trabajar tiene un significado propio, independientemente de un pago de nadie. El sexo, como fenómeno instintivo del ser humano, tiene un componente de motivación íntrínseca amplio relacionado con el deseo propio del contacto físico cuando una persona te genera una atracción sexual. Ese deseo no se domina a voluntad por la persona ni en hombres ni en mujeres. Cuando ese deseo no existe mantener una relación sexual en el caso de las mujeres de coito es desagradable físicamente y en los hombres no es posible porque no se levanta. Los otros tipos sexos oral o nala no son muy diferentes, si no hay deseo hay asco. Y esto es básicamente lo que convierte una relación sexual no deseada en algo concebido desde una idea de trabajo: Ser pagada y sufrida por una de las partes.

Una actividad como otra cualquiera 

 Y no es una actividad como otra cualquiera, porque somos cuerpo, somos seres afectivos y sociales, y esa actividad abandona su conexión placentera para pasar a convertirse en una alienación más allá del tiempo, más allá mucho más allá que otras actividades de relación asalariada. Requiere de hecho de una disociación con el ser mucho más profunda y que tiene muchas más consecuencias psicológicas para la persona. Pues está siendo un sacrificio y una renuncia hasta d su forma de sentir. Pero la cuestión con la que todo esto choca no es la libertad sexual únicamente, sino también el modelo de relaciones que queremos, y también el modelo de relaciones políticas y económicas que consideramos necesarias y positivas en una sociedad. Es decir el planteamiento político del horizonte en el ámbito relacional, sexual, laboral, humano. ¿Queremos que unas personas, puedan comprar la voluntad sexual de otras? ¿O preferimos que las relaciones sexuales se den en un plano de igualdad y disfrute libre mutuo? ¿Queremos que el trabajo sea una fuente de riqueza social? ¿O pretendemos que cualquier satisfacción de deseos ajenos que se cobra pueda ser considerada un trabajo simplemente porque hay una demanda y un deseo independientemente de que esa demanda y esos deseos sean ilegítimos, violentos, y perpetúen un modelo de desigualdad?



15 de junio de 2018

Otra forma de hacer política.

  La impugnación : Este sistema no es democracia 


          Una de las reivindicaciones más importantes del 15M fue la de impugnar el modo de hacer 
política, pero ¿Cuál es esa otra forma de hacer política? ¿Qué estaba fallando? ¿Hacia qué modelo 
queríamos ir? Todo el mundo llegaba a la conclusión de que este sistema no era democrático. Algunos insistían más en la pérdida de soberanía de la propia esfera política del gobierno y el parlamento, incidiendo en que a través del chantaje de la deuda se estaban imponiendo los planes de gobierno, con una agenda neoliberal de recortes de servicios públicos, abaratamiento del despido, precarización de las condiciones laborales, y/o privatización de servicios públicos como nicho de negocio próspero que además tenía redes clientelares de la clase más poderosa. 


     Todo esto en un progresivo adelgazamiento del sistema de bienestar que fue una conquista precaria en el enfrentamiento entre socialismo y capitalismo mundial. Una especie de punto intermedio en el que el capitalismo ganaba la batalla haciendo importantes concesiones que pertenecerían más a una lógica socialista (Sanidad pública, pensiones, educación pública, derechos laborales impuestos progresivos, etc). Otra de las cuestiones, también relacionada con la deuda, el mercado y la economía financiera, era el euro, y el eurosistema monetario. Con la entrada al euro, en un contexto de industrialización desigual, se han producido desequilibrios entre países, que además han perdido soberanía monetaria. De modo, que ya no es desde el propio Estado desde el que se pueden hacer las políticas de intervención económica que se consideren oportunas, como por ejemplo devaluar la moneda inyectando dinero público, pero además, este dinero público podría ser una inversión en funcionarios, o en proyectos generadores de riquezas. La cuestión es que también las propias instituciones se endeudan, con los bancos y entran en la lógica mercantil del sistema de deudas impagables, y ya no tienen un control tan directo en la política monetaria del país. 



      Otro de los asuntos económicos que amenazan la soberanía de los gobiernos, son los nuevos tratados de libre comercio, que pretenden aún más extender la lógica de los beneficios capitalistas y elevarlo a categorías de derechos, impidiendo así legislaciones intervencionistas en favor de la ciudadanía que equilibren desigualdades de poder, o protectoras de derechos sociales, ambientales, o salud. No es que se prohibieran este tipo de legislaciones, sino que a través de la posibilidad de denunciara los estados como responsables de pérdidas económicas de empresas por motivo de alguna legislación, podría condicionarse políticas de este tipo. Hasta aquí más o menos, y muy reducidamente sería aquello de "No hay democracia si gobiernan los mercados". Es decir, si los gobiernos ni siquiera van a ser del todo quiénes puedan tomar decisiones políticas democráticas, sino que son las lógicas del lucro capitalista las que marcan las agendas políticas de los países ¿Qué democracia es esa? 


      La otra parte más impugnada, tenía que ver con la relación entre los gobernantes y los gobernados. La representación política. El sistema legal que reparte esos poderes, la forma legal en que se traslada la delegación de poder de la ciudadanía al parlamento y el gobierno. La parte que cuestionaba la arquitectura político legal de distribución formal del poder desde la legitimidad del pueblo. Y aquí tendríamos las famosas consignas de "Lo llaman democracia y no lo es" o "Que no, que no, que no nos representan". Aunque esta última, puede ser también interpretada en términos de que las políticas neoliberales que se estaban desarrollando no nos estaban representando con sus contenidos acerca de los que la ciudadanía Española quiere para su país, para ellas mismas. Las dos cuestiones, están relacionadas.

Las preguntas sobre democracia y organización 



       En el post15M se empiezan a tener debates antiguos, pero que se revitalizan y son primera edición para los actores que en ellos participan en España, sobre el modelo concreto de marco legal existente en España. Todo ello tirando del hilo de la falta de democracia. Lo más primitivo, sería "El sistema electoral". En primer lugar se aborda la proporcionalidad, pero no se queda ahí el debate, también se aborda la utilidad del voto, los significados del voto en blanco, la abstención, las estrategias de lucha.. después se aborda pensando fuera de la caja en la posibilidad de otros sistemas alternativos: ¿Por qué los partidos tienen que funcionar como funcionan? ¿Por qué tienen que decidir ellos candidatos, programa cerrado? ¿Por qué la ciudadanía no puede votar directamente leyes importantes si hoy tenemos posibilidades de hacerlo en directo? ¿Cómo podríamos crear sistemas de revocación del poder desde la ciudadanía directamente? ¿Cómo podríamos trasladar iniciativas de obligado referéndum también directamente? ¿Es la política una profesión? ¿Debe serlo? ¿Se debería tecnocratizar algo? ¿cómo se cambia el sistema político si los políticos que hay y sus partidos principales (PP/PSOE) no tienen interés en que cambie puesto que les beneficia que el sistema se mantenga como está? ¿Cómo cambiamos el sistema político si buena parte de ese sistema está blindado en la parte orgánica de nuestra constitución y se requiere mayoría absoluta para iniciar cualquier reforma en ambas cámaras? De ahí viene eso del "Candado del 78". 

Post15m Ensayo-error: En busca de la organización democrática y de la candidatura unitaria

     
     Durante esa época, no sólo se está cuestionando todo esto, debatiendo y pensando, aprendiendo, buscando información y constrastando por diferentes actores de la sociedad civil, sino que también se está ensayando, buscando las maneras alternativas desde lo cercano, procurando no repetir los errores que el sistema hace florecer. Exactamente igual que el experimento de Zimbardo, pero sin ser experimento controlado, se empiezan a ensayar haciendo intentos de organización que tenga como objetivo una doble vertiente : Funcionar democráticamente, y acudir a las instituciones para transformarlas. Después de esta contextualización hiperresumida, del escenario en que estos debates político-sociales se van gestando, llegamos a la cuestión que quisiera explicar, humildemente y evidentemente desde mi perspectiva. La cuestión es, que durante ese tiempo, se había producido una especie de lo que se llamó "despertar". Aunque  la lucha no empieza aquí, ni el despertar tampoco. Al menos en mi experiencia, en la universidad ya se habían gestado antes pequeños debates sobre las mismas cuestiones incipientes, quizás  más enfocados a la cuestión de los partidos y la participación dentro de ellos, o fuera de ellos. Pero flotaba sobre el ambiente una desafección previa del propio sistema de partidos, del modo de hacer política. Ese encapsulamiento de lo político, por dinámicas propias de partido, e intereses de partido que son en muchos casos ajenos a los ideales que se pretenden y por los que cualquiera se implica en política. Bueno, cualquiera que tenga ideales, objetivos políticos. Hay como una serie de debates, uno de ellos que recorre todo el ciclo hasta nuestros días es "La unión" ¿Qué unión? 1. La unión de la izquierda. 2. La unión de la sociedad civil que sufre las políticas neoliberales, los desempoderados. Estas dos cuestiones se relacionan entre sí, pero no son la misma cuestión. La primera hace alusión a todas esas divisiones dentro del espectro ideológico más sensible socialmente, humanistas, ecologistas, socialistas, feministas, pero también cristianos, ongs que les preocupa la desigualdad, la pobreza, los problemas sociales, la democracia. La otra unión, es también una unión entendida de forma transversal, pero con un eje más materialista (de materialismo la corriente filosófica no la acepción que alude al consumismo) respecto a su propio poder: Los de abajo. Pero ¿quiénes son los de abajo? Los de abajo es algo así como un sustituto del proletariado, pero algo más amplio e interseccional, que abarca mucho más, y que deja fuera mucho menos 99% frente al 1%. Es decir Poderosos vs "perdedores""sometidos" o como queramos llamarlo. En aras de unir a una mayoría social que es más víctima que verduga de las consecuencias del sistema y de la crisis, de la falta de democracia etc. Desde luego en ese 99 hay diferencias, tanto ideológicas, como de posición social, económica, cultural.. Por supuesto. La unión de la izquierda parte de varias hipótesis, una de ellas es que somos más los que realmente coincidimos en políticas más sociales y progresistas, los que no estamos de acuerdo con el funcionamiento troncal de la sociedad, pero que el sistema genera una división del voto de izquierda llevando a la inutilidad del voto a muchos, entre ellos los que votan en blanco, partidos pequeños o se abstienen de forma consciente. Es decir, que no se produce un traslado real de los triunfos ideológicos que existen en la sociedad del ámbito progresista. Es más, algunos incluso votan partidos de otras ideologías pensando contrariamente en otras cuestiones. La principal hipótesis, por tanto es que hay logros de la pedagogía política que no se traducen electoralmente. 


       Pero una segunda es la cuestión del voto diluido que ya se ha dicho antes. Y la otra, es que no solo es que el voto se diluya en partidos de izquierda, sino que independientemente del partido que esté, la sociedad va por delante en ética, pero quizás no siempre el mismo conjunto de población. Por ejemplo, A puede estar muy concienciada en feminismo, pero luego en temas de economía no tiene ese nivel de conciencia, y al revés B es muy socialista pero en temas de feminismo como que no ve determinadas cosas. Supongamos, y esta sería la hipótesis, que tanto A como B, forman una mayoría en sus puntos fuertes, pero son una mayoría distinta. Pueden votar cosas diferentes, y puede que las posiciones mayoritarias no lleguen a ser ley por la vía del sistema electoral. Pero esta misma hipótesis también es válidas para el eje abajo-arriba, quitando la cuestión de los partidos pequeños y su unión. Volveré sobre ello. Esta hipótesis quizás sea demasiado optimista, pero si nos vamos al ámbito científico si se puede observar cierta hegemonía de análisis que no necesariamente se ven reflejados en las estructuras institucionales de poder. Independientemente de que esto sea o no cierto, es el punto que sirve de partida para cuestionar la eficacia del sistema de traducción entre gobernados y gobernantes. Digamos que este punto de partida cobra relevancia en ese despertar. Porque rompe o cuestiona aquellas teorías que dan por perdida a la sociedad, y comienza a plantearse las troquelaciones que produce el sistema concreto en el que actuamos tan primitivo y precario como el electoral. Que además de sus múltiples fallos, lo que ese elige ya está dentro de una configuración de un Estado, de un contexto capitalista, de unas relaciones internacionales de poder, etc. De un funcionamiento del derecho, de un funcionamiento cultural más amplio que es político y que permanece estable a los cambios de gobierno. Del análisis de lo electoral se pasa a la constitución fácilmente, pero lejos de lo que consideran actualmente algunos políticos que usan palabras como "Constitucionalistas" para dejar fuera a quiénes quieren cambiar la constitución, la impugnación democrática de la constitución se produce desde un profundo constitucionalismo democrático, que se plantea el logro de un proceso constituyente, incluyendo en ese proceso análisis de democracia desde todos los ejes analizados, y que por tanto aspira a que el proceso mismo, no se haga en los mismos términos en que se hacen las elecciones gubernamentales, sino con una participación más directa de la ciudadanía. 

 La cuestión organizativa, los conflictos de poder y la democracia como nexo.



      La cuestión de la organización democrática cobra especial sentido desde esta perspectiva que impugna los procedimientos formales, los partidos, la constitución en su relación con la distribución del poder formal. ¿Cómo organizar un proceso constituyente democrático en sus medios y fines? ¿De qué manera? ¿Intentamos ir a las instituciones? Y aquí viene la otra parte del recorrido, que digo que se ha llevado durante estos años y se ha ensayado con múltiples iniciativas. En esos ensayos había peleas de poder, hubo conflictos, reencuentros, gente que se iba conociendo, que debatía, aprendía y se conectaba con un objetivo de lucha: La democracia. Pero aún no se tenía más poder que el de lo simbólico. Las luchas se producían por los medios de difusión que de alguna manera eran catalizadores de la lucha colectiva. Y centraban atención. Claro, tener los medios implicaba poder, puesto que si las distintas visiones no se visibilizan, ganan terreno las visiones de quién accede a la atención de su público. De ahí que el movimiento empieza a dar importancia a las formas de trasladar el mensaje, va llegando a aproximarse al ámbito de la estrategia comunicativa. Algo que el capital ha descubierto hace mucho tiempo, y que las empresas utilizan en buena medida con la publicidad. Pero que los grandes partidos políticos también conocen y utilizan. El caso, es que esas peleas de poder empiezan a llevar a otras reflexiones, esas reflexiones también tienen que ver con la democracia. Empieza a aparecer el conflicto, de la gestión colectiva de las decisiones. Si queremos evitar luchas de poder, gestionemos de forma ética las decisiones, seamos democráticos para superar las diferencias, sería más o menos la conclusión. Pero entonces, nos introducimos en todo un mundo de significados de lo que significa eso de "democracia" y sus diferentes formas de interpretarlo. ¿Qué es la democracia? ¿Cómo gestionamos un grupo para que sea democrático? ¿Qué efectos tenemos que evitar? ¿ Cómo debe ser un debate? ¿Qué ocurre con la voz en una asamblea? ¿Cómo encontramos métodos de decidir que sean operativos al mismo tiempo que éticos y democráticos? ¿Qué horarios de reunión? ¿Cómo se organiza el trabajo? ¿cómo organizamos las asambleas? ¿Se utilizan herramientas electrónicas? ¿Qué hay del programa? ¿Cómo se eligen candidatos? ¿Probamos con sorteo? ¿Probamos con rotación de responsabilidades? ¿Qué partes debemos tecnificar para lograr una metodología lo más democrática posible sin caer en el liberalismo total de decisiones sin debate ni reflexión previa? ¿Cómo interviene la disponibilidad de tiempo de cada uno? ¿Cómo regulamos la cuestión económica de las dedicaciones completas? ¿Cómo lograr que los candidatos una vez en la esfera política no se alejen del control del movimiento? ¿Cómo conseguimos organizar los debates de ideas dejando las decisiones con todas las opciones posibles a la militancia? Todas estas cuestiones y muchas que me estoy dejando se fraguan en la reflexión colectiva, y sobre todo se tienen desde la conciencia de cómo la horizontalidad que caracterizaba al encuentro inicial de la gente que seguía moviéndose en este sentido, iba a modificarse una vez se entrase en una estrategia electoral. Ya lo vimos con otros intentos fallidos previos. Se reproducían los mismos debates en todas las iniciativas. Y se discutía sobre ellas. Pero había que unir también de alguna manera ese bloque de cambio, que se percibía que tenía posibilidades de más. 

Evolución Podemos y el reto organizativo


    En esto, empieza a aparecer Pablo, y anuncian Podemos como idea en un teatro en el que nos piden avales. Curiosamente lo de los avales, a mí me recuerda a que el grupo de ATD, habíamos organizado un macroreferéndum y en las asambleas de alternativas desde abajo organizada por anticapitalistas, se reivindicó la respuesta social a esa consulta. Independientemente, Podemos se enmarcó en ese contexto, un contexto que no era un desierto ni mucho menos. Aunque todavía no había dado sus frutos. Al fin los dio con Podemos. Se crearon sinergias, y se acudió a la llamada. Esa llamada fue entendida como inserta en ese contexto. Por lo que se exigía de los promotores estar en esas coordenadas de participación. Los procedimientos dejaron mucho que desear, pero apuntaban una sintonía con la demanda participativa, que sin embargo poco a poco fue cambiando de tercio. Los profesionales de la ciencia política empezaron a cambiar el juego. Si antes el juego iba de cooperar, el juego empezó a tener jugadores que iban a ganar, concretamente a ganarte la partida política, a reconfigurar el tablero para manejarlo. Pero por aquel entonces, todavía existía un fuerte movimiento democratista entre quiénes habían participado en que esos 5 elegidos llegasen al parlamento europeo, y la ilusión del logro conseguido. Además había confianza en el equipo, y se era consciente de lo complicado que es organizarse. De hecho aquel primer proceso, aunque su puesta en escena fue muy chunga, el recorrido fue histórico. El foco estaba puesto, las ideas en ebullición, los debates florecían. Lo recuerdo como si fuera ayer. Todavía, y a pesar de que había claras muestras de control, se podía creer en que esta organización iba a tomar el camino marcado por el movimiento. En aquella asamblea se presentaron muchísimos documentos, elaborados, y con grandes ideas sobre cómo organizarse. Sin embargo no se absorvieron ni gestionaron con el adecuado proceso. Se apostó por el liderazgo, el ganar, la competición. No el ganar en ideas solo, algunos ingenuamente (Yo incluida) pensamos entonces que había una intención verdadera de hacer las cosas bien, pero que realmente se consideraba mejor apostar por un modelo para ese momento inicial. Pero que llegaría el día en que eso cambiaría, también que ese control podía ser una forma de hacer más fácil el proceso de organizar centrando la atención en un punto. Pero no era así. En esa batalla se jugaban muchas más cosas. Y la mayoría de nosotras seguía en una onda horizontal, compañera que no deseaba ver a aquel grupo como traidores de nuestra confianza. Pero poco a poco aquello que empezó siendo de nadie, colectivo y entre todas, se configuró en propiedad privada, marca, competición, poder. Un "Lugar" "espacio" "Relación" que dejó de ser la que era. La aparición pública, los medios, la fama, los cargos, eran esta vez, el modo de agrupar el proyecto colectivo, la marca, a un grupo de personas concreto, ¿ Os acordáis de las páginas de facebook y sus disputas previas? Pues algo parecido. Hasta el punto de que muchos militantes, en sus luchas con el grupo dirigente su reivindicación principal consistía en "YO TAMBIÉN SOY PODEMOS". Y efectivamente lo eran, pero no les iban a dejar serlo. "Divide y vencerás" Se privilegia a una gente sobre otra, lo cuál rompe las afinidades en los territorios para pasar a ser hostiles. Y quiénes quedan en medio, o no se enteran de nada, o peor aún ven como se va desmoronando el sentimiento de afinidad y la unión necesaria para el combate que se necesita. Pero no, las energías ya no están dirigidas exclusivamente hacia el sistema y la lucha que nos une. No puede estarlo. Cuando el poder jugar esa partida, se ve condicionada a ganar la partida interna, es decir, a la competencia brutal con el amigo hasta convertirle en enemigo en muchos casos. Hoy podemos ver todos esos discursos que están basados en considerar a unos como los únicos posibles luchadores, como los únicos posibles efectivos, como si la lucha por la democracia se fundiera con alguna persona. No sólo es completamente falso y erróneo sino que además es poco ético plantear esos dilemas. Pero lo peor es que esa lógica de ganar, lo impregna todo. Exactamente igual que ocurre por cierto con el capitalismo y el tiempo, la rentabilidad, la ganancia. Pues en lo político empieza a imperar esa lógica, en la que cooperar no sale rentable, es mejor competir. Ya no solo porque tú ganes o vayas en esa lógica, sino que encima no queda otra. Hay un refrán que dice "No hay pelea si uno no quiere" pero yo siempre he pensado, no habrá pelea, pero hay sumisión, o paliza, o maltrato. Es decir, para que haya equilibrio, debe haber predisposición por todas las partes, si no, se convierte en un absurdo juego psicopático de poder en el que además se deja de GANAR A LO GRANDE, y se obsesiona todo con ganar perdiendo. En estas dinámicas por supuesto, no todo el mundo tiene los ojos igual de abiertos, tampoco todo el mundo tiene la atención tan puesta y los niveles de participación, integración, son diferentes. No está igual de excluido el que tiene un cargo sin sueldo que el que no lo tiene, ni el que asesora, que el que solo milita, el que trabaja de forma remunerada, o el que tiene todos los poderes. Es decir hay una diversidad, que además lleva también a una diversidad de disposiciones al respecto, de lealtades, de estrategias, de compensaciones, intereses, etc. En definitiva todo esto, significa que no hemos conseguido finalmente dar una salida virtuosa a todo ese aprendizaje colectivo aún. Este artículo no pretende ser una crítica destructiva, considero que los avances por pequeños que sean se han producido, en algunos aspectos. Y que los gobiernos del cambio están demostrando cosas y mejorando la gestión, que Podemos ha atizado el tablero político y lo ha reconfigurado abriendo posibilidades, pero en cierto modo también se ha como "regresado" a una lógica que se estaba impugnando y que ha quedado finalmente absorvida por un hacer más bien tradicional aunque con nuevos discursos y nuevas caras, y medidas más progresistas, pero en las que siguen vigentes los problemas estructurales del ciclo anterior.

Copiada de Eldiario.es


No es sólo la trata


 



La trata no es el único abuso en la cuestión de la prostitución. 
La obligación no tiene que ser mediante amenazas necesariamente para considerarse un abuso. 
Por parte de la prostituta será una estrategia de supervivencia, por parte del putero es un abuso mediante su poder económico para acceder a un sexo que de otro modo no obtendría. 
Y por otro lado por mucho que haya mujeres que defiendan "su derecho a ser prostituida" la relación que existe entre cliente y prostituta no es igualitaria, y no hablamos de tiempo, o trabajo, sino efectivamente de un espacio del sujeto que tiene que ver con su propio placer también y con su relación social con los demás. 
Significa lavarle la cara al sistema capitalista hablar de que es una decisión libre, tampoco el empleado normal es libre y eso no lo cuestionamos, hay varias diferencias con otro tipo de empleos. 
Una que no sacrificas tu cuerpo en su espacio íntimo y personal de las relaciones en el que tu ser pasa a formar parte de lo mercantil. 
Otra , que el trabajo tiene sentido no sólo en términos de empleado empresario, sino que en los trabajos se produce algo, pero que esa relación mercantil es también cuestionada y se tratan de poner límites a esos poderes no al revés. 
Estar en contra de la prostitución no va de lo libre que sea su mercado, sino también de poner límites a lo que se puede fundamentalmente comprar pero bueno también vender, para que el capitalismo no se trague nuestra vida en todos sus aspectos. 
Incluidos los sociales, y ahora también los sexuales. 
Pero es que además la prostitución tiene un sesgo patriarcal, que no debería obviarse. 
En el que se refuerza un modelo de relaciones de poder menos favorable para las mujeres. 
Y además al convertir el cuerpo y el sexo en una mercancía, también el aumento de la oferta, abarata los costes con lo cual acaba en resultar además precario. 
El debate no es la libertad de alguien en vender o no sexo. 
El que vende no es el poderoso, si así fuera no vendería. 
No es el empoderado, igual que el empleado es el eslabón débil, en este caso no lo es menos. 
Es más, si el dinero hasta ahora ha podido comprar nuestro tiempo además ahora algunas personas abogan porque pueda entrar de forma legal y regulada en nuestro cuerpo directamente. 
Pues yo me niego. 
En España no es ilegal, y habría que diferenciar entre el estigma contra el que hay que luchar de la sexualidad femenina de cualquier mujer que se atreva a desafiar la norma establecida de puritana, con la mercantilización de nuestros cuerpos. 
Son dos cosas muy distintas, 
La primera aboga por la libertad de cada cuál a DISFRUTAR con quiénes libremente deseen sin verse coaccionados por teorías ajenas sobre lo que es sexualmente lícito no no realizar. 
En la segunda hablamos de convertir al ser humano en una mercancía más, en este caso sobre todo a las mujeres. 
Otra cosa, el modelo abolicionista no prohíbe la venta sino la compra, con lo que las mujeres que se venden no están siendo penalizadas ni consideradas delincuentes, sino víctimas de su propia miseria económica.

22 de enero de 2017

Debate Prostitución Abolicionismo

    Ayer estuve en el acto de Podemos Feminismos de Cataluña, en un debate organizado en Hospitalet sobre la prostitución muy interesante. Parece que hay bastante confusión, desconocimiento, y polémica con esta realidad. Y que recientemente a vuelto a aflorar el debate sobre este tema en el feminismo, sin que se llegue a una postura común. Mi postura la tengo más que clara, y tiene que ver con un enfoque político de la sociedad y el objetivo de igualdad que persigue el feminismo. Y es la abolición. Pero me he dado cuenta y ayer se puso de manifiesto también en el debate sobre este tema, que no todas las que participan en el debate conocen realmente qué significa la postura abolicionista, de manera que suelen caricaturizarla como si el abolicionismo juzgara a las mujeres prostituidas, o que se prostituyen, o tratase de impedirles tal cosa. Nada más lejos de la realidad. La postura abolicionista, busca a través de una propuesta política concreta y de una lectura de este fenómeno crítica, erradicar la prostitución por considerarla violencia machista, y capitalista estructural sobre las mujeres.

 Se suele pedir una diferenciación entre trata y prostitución voluntaria. Pero para la postura abolicionista si bien comprende las diferencias entre una y otra, no considera que en la mayoría de la prostitución "voluntaria" pueda hablarse verdaderamente de libertad, y de elección. Ante todas las situaciones tenemos agencia, pero igual que respecto a los delitos penales, en el derecho se contemplan agravantes o atenuantes en función de las circunstancias en que acontece un hecho. La prostitución se enmarca en un contexto en el que la persona que decide voluntariamente prostituirse lo hace bajo condiciones de fuerza mayor en la que decidir no significa querer. Sino bajo una fuerte necesidad de conseguir dinero para vivir. En este sentido no se puede hablar de "libertad de las mujeres que se prostituyen" ya que esa libertad está condicionada desde el comienzo. Cuando alguien te hace un chantaje, evidentemente tienes elección, pero no dejas de estar siendo víctima de un chantaje. Un chantaje en este caso económico. Que lo ejerce quién tiene poder sobre ti. Por eso, esta propuesta se basa en centrar el foco del problema dónde verdaderamente está. En el abusador, en la demanda, en el putero, y no en las víctimas, en las mujeres, en las que se prostituyen. Ellas no son el problema. ni la causa de que exista la prostitución. Son el síntoma si acaso,y la víctima de un sistema de dominación tanto económico como patriarcal. De modo que, son obligadas a través de su situación de necesidad a realizar actos íntimos sexuales no deseados.

De ahí que Judith Bosch, una de las ponentes de ayer, muy brillantemente hablase del concepto de "Consentimiento" para diferenciarlo de "deseo". Porque consentir no es desear, consentir ni siquiera te reconoce la condición de sujeto. Y lo ampliaba al marco de relaciones general impregnado por la cultura machista de las relaciones sexuales libres entre hombres y mujeres, para hablar de la cosificación de las mujeres que hace el machismo en general, y cómo es un objetivo fundamental de la lucha feminista para la igualdad en nuestras relaciones de todo tipo. Por tanto, la propuesta abolicionista, nada tiene que ver con prohibir a nadie relacionarse sexualmente como desee, y sí tiene que ver con desalentar perseguir y penalizar el abuso que supone la compra, de quién se aprovecha de quién no necesita del deseo de otro para llevar a cabo sus deseos propios. En ningún caso esta propuesta penaliza a las mujeres, y además también ayuda con las situaciones de trata, porque al no estar penalizadas ellas, pero sí la trata, el proxeneta y la compra, las mujeres están mucho más protegidas por la ley que las ampara ante cualquier denuncia. Tampoco impide o borra la posibilidad de demanda de un plumazo. Por tanto no es cierto que se restrinja la posibilidad de hacerlo. Pero intentar poner el foco en un supuesto deseo que no existe o si existe es absolutamente minoritario, de las mujeres de vender su cuerpo es desenfocar completamente el problema y mirarlo sólo desde la perspectiva individual de la comprensión de que haya mujeres que se prostituyen, y que además ya es contemplada por la perspectiva abolicionista y razón por la cuál no es penalizada ni perseguida la víctima.

 Además no debe perderse  de vista el horizonte político que queremos conseguir: La igualdad en las relaciones de ambos sexos. La libertad sexual forma parte de esa lucha también, pero la prostitución es lo opuesto a la libertad sexual y la plena realización de los deseos de las mujeres, y sólo se enfoca en garantizar un privilegio masculino obviando completamente mediante pago los deseos de ellas. Supone convertir una actividad por naturaleza autotélica, en una instrumental que obliga a las sujetos a disociarse mentalmente al ser convertidas en objeto que consiente lo que no desea, por la necesidad de dinero. Claro que podrían no optar por ello, pero las ventajas que supone de inmediatez aunque cuesten muy caras a sus personas son las que hacen ver en la desesperación con interés esta propuesta, que no es otro interés que la de obtener el recurso que necesitan para vivir y pagar sus vidas. Dinero rápido, que no fácil.

 Fue muy interesante escuchar el testimonio también de Amelia, que hablaba en primera persona por haber sufrido primero trata y después por prostitución voluntaria, y caracterizaba los distintos tipos de puteros que se encontraba. El macho que quería sentir que podía satisfacer a una mujer, el que quería amor o cariño, y el violento, que disfrutaba con su miedo, etc. Hablaba de cómo ella interpretaba papeles. Y defendía que no era igual que cualquier sonrisa falsa que pueda fingirse de camarera de cara a un cliente. Que era mucho más duro. La verdad es que dijo muchas más cosas interesantes, como por ejemplo también que ella antes no lo veía de este modo, que claro, que ella también hubiera reaccionado con recelo ante las abolicionistas, en su día, cualquiera iba a decirle a ella algo. Fue muy interesante escucharla. Por último muy interesante la perspectiva que presentaba Beatriz Ranea, que ha hecho un estudio sobre ellos, los demandantes, los puteros. Y que aboga por poner el foco en esto. En analizar esa masculinidad y cambiar a otras masculinidades.


Si hay un punto clave en el que creo que se puede coincidir entre una perspectiva (La abolicionista) y la pro prostitución también llamada regulacionista, que busca que sea considerada como un trabajo cualquiera,es en el estigma sexual que recae sobre las mujeres. Y digo esto, porque en realidad, se pretendía con el debate llegar a puntos en común pero no se puede obviar que son caminos opuestos  que nos llevan a destinos muy diferentes, el caso de Alemania, y Holanda lo atestiguan, y también el caso de Suecia en sentido contrario. El modelo sueco que recientemente ha sido adoptado también en Francia, es el abolicionista dónde ha disminuido considerablemente. Y el modelo Alemán u holandés es el regulacionista dónde ha aumentado en grandes proporciones.

El estigma

Como decía, el punto en el que podemos coincidir sería el del estigma que no es exclusivo de las mujeres prostituidas sino de todas y cada una de las mujeres.  La sexualidad femenina es frecuentemente estigmatizada en la cultura machista en la que vivimos. Y las propias relaciones sexuales "libres" que se mantienen entre mujeres y hombres fuera de la prostitución están atravesadas por lógicas machistas de sujeto-objeto en el que frecuentemente se niega el deseo de las mujeres y el paradigma sexual de relaciones es construido en torno a los deseos del varón y la cosificación del cuerpo femenino. Si lo que aspiramos es  a una libertad sexual verdadera, y a una igualdad en las relaciones entre sexos, es fundamental deconstruir este modelo y desestigmatizar el sexo en las mujeres, pero el sexo como placer y como disfrute de las mujeres, y no sólo de los hombres.  Algo totalmente contrario a la realidad de la prostitución, pero que sin embargo afecta también a ese ámbito en un sentido represivo cuando se le añade una doble victimización (Al igual que ocurre en el caso de mujeres maltratadas) en el que no sólo se sufre la cuestión per se de estar prostituida con los estragos psicológicos que eso conlleva sino que además tienen un doble rechazo por parte de la sociedad que incluso culpabiliza, denigra, insulta o despoja de valor a las mujeres aumentando su carga, y cuestionándolas en lugar de comprendiendo y empatizando con su situación de víctima.

Todo lo contrario de lo que ocurre con los hombres puteros, que ni son estigmatizados, ni cuestionados, ni  una cuarta parte, siendo en realidad los abusadores, la parte del problema.  La imposición de satisfacer deseos a toda costa sin importar que sean o no correspondidos.

Pero esto ocurre como decía en el ámbito de las relaciones en general, esto es la cultura de la violación, esto es el patrón machista general con el que se miran las relaciones sexuales de forma diferencial en un hombre o en una mujer.  ¿Qué pasa con nuestros deseos? Esa es una lucha que podemos librar juntas pero que no pasa por admitir, apoyar o embalsamar la prostitución, ni tampoco por convertirlo en una opción laboral o invisibilizar su violencia.
Pasa por hacer un trabajo cultural en relación a nuestra sexualidad deseada, a nuestro placer. Por cuestionar los roles en ese aspecto.

La seguridad económica y las alternativas

Otro de los grandes problemas en relación a este tema que podemos estar de acuerdo es en la necesidad de que la alternativa no sea el trabajo precario o menos deseable. La de garantizar ayudas que verdaderamente permitan un nivel de vida digno. Es un tema más amplio que se incluye en una lucha por garantizar condiciones laborales dignas para todas. Y también en garantizar los medios de vida y la posibilidad de realizarse a cada cuál dentro de la sociedad.
En este sentido me parece que podría ser también un estímulo y argumento más para la renta básica de ciudadanía. Que además está unido a una lucha compartida contra la opresión del sistema capitalista.  No es que por sí misma solucione el problema ya que tiene varias causas entre ellas la principal es la demanda, el sistema patriarcal, pero también las condiciones de vulnerabilidad económica de este sistema capitalista. Además ambas están relacionadas si tenemos en cuenta que la cultura patriarcal afecta y ha afectado a la desigualdad de poder en todos los sentidos entre hombres y mujeres, y por eso se habla también de la feminización de la pobreza.

Por tanto, luchemos por la libertad real de hombres y mujeres, y el derecho al placer y al disfrute deseado y libre. Digamos no a la mercantilización de las mujeres como objetos sexuales, y a su esclavización.  Luchemos por la igualdad y la dignidad mutua en todos los aspectos para unas relaciones placenteras con nosotras mismas  y con los demás.

Aquí el programa de debate http://lhdigital.cat/c/document_library/get_file?uuid=873fe759-75dd-4993-a4f1-f84a2420f7d4&groupId=11023









26 de diciembre de 2016

¿Qué sociedad queremos ser?

La cosa es ¿Qué tipo de personas y sociedad queremos ser?
Una que trabaja para vivir o Una que vive para trabajar
Una que cuida de cuida de los demás y empatiza o una que abandona a su suerte o rechaza al que tiene problemas de cualquier tipo

Una que tiene tiempo o Una amargada siempre con prisas
Una que se solidariza con otros pueblos que sufren catástrofes o guerras, o una que los maltrata prohibiendoles pasar y reteniendoles en condiciones infrahumanas

Una que respeta y cuida el medio ambiente y la naturaleza consciente de que es la fuente de vida que nos alimenta, nos enriquece, y nos da la vida, u otra que pasa de todo, contamina y derrocha energías y subordina todo al lucro empresarial

Una que construye las condiciones de igualdad entre personas de distinto sexo, orientación, raza, religión etc. O Una que discrimina, jerarquiza y agrede a otras por ser diferentes a ellas
Una que quiere construir su comunidad, su destino, su futuro y su historia o Una que prefiere que le manejen estafadores sin escrúpulos

Una que celebra el amor y se ríe de sí y con los demás o Una que hace llorar a otras al reírse cruelmente de ellas
Una que se interesa por conocer, y disfruta de la cultura o Una que se regodea en la ignorancia
¿Qué tipos de personas y sociedad queremos ser?

El capitalismo no es democracia

Esto no es democracia. 
La democracia tiene contenido y decisión. Tiene autorganización, construcción de su sociedad. 
Y bases económicas y sociales que permitan la libertad, que sólo puede darse con igualdad social aunque haya diferencias humanas y enriquecedoras. 
Desde el momento en que no gobernamos nuestras vidas de forma consciente como pueblo, no hay democracia. 
Esto se ha dejado en manos de reglas absurdas al servicio de privilegios de partida y poder que se perpetúa a sí mismo con este modelo. 
Un sistema que no garantiza condiciones de trabajo, tiempo de vida, ocio, y recursos suficientes para todas las personas en la medida en que la ciencia y la tecnología, así como la naturaleza nos permite, no es un sistema democrático.  
La libertad de los seres humanos no puede ni debe emanar de su dinero o su poder económico.  
  Si queremos una sociedad libre, humana, responsable, justa, buena y feliz, debemos procurar que los mecanismos que la regulan estén bajo nuestro control, y respondan a criterios racionales humanos, y empáticos. 
A criterios que nos hagan caminar hacia una vida buena para todas. 
No puede ser que nuestras vidas, nuestro futuro, nuestra historia, dependa de teorías económicas absurdas que sólo provocan desastres, desigualdad, miseria, etc. 
No. 
Las riendas deben estar en la sociedad y para la sociedad de un modo justo y equitativo. Con posibilidades lógicas. 
Con organización encaminada a no derrochar recursos, y a aprovechar el potencial de lo que tenemos, teniendo siempre como mirada orientativa que el fin social es la calidad de vida satisfactoria y feliz, las relaciones saludables, el respeto, un equilibrio entre el trabajo y el ocio, unos ritmos que nos permitan disfrutar de la vida, y en general un potenciador de nuestra salud física, mental, afectiva y social. 
Procurar el despliegue de la potencialidades de todas, y el disfrute de sus frutos. 
La realización de las personas. 
Nuestra crisis es civilizatoria porque falla un corazón del sistema no un órgano periférico. 
Falla una estructura, no una pared. 
Fallan los cimientos de nuestra organización social. 
El soporte sobre el que se despliega el resto de la vida. 
El soporte convencional, soporte no natural, soporte "construido socialmente", fruto de la acción humana, no de ninguna ley natural y por lo tanto susceptible de ser cambiado, transformado. 
Y además de esto, sobre unas bases económicas orientadas conscientemente a la satisfacción de nuestras necesidades y teniendo en cuenta los límites medioambientales, se puede y se debe seguir debatiendo y discutiendo, porque siempre habrá matices, y proceso social que se debe construir de forma colectiva. Pero sobre una base radicalmente diferente a la que existe. 
Gobernando la humanidad a la maquinaria económica y no la maquinaria económica independizada de su fuente, gobernando a nosotras, las personas.





¿Democracia o dictadura liberal?

Yo creo que más que en una democracia de derecho, vivimos en una dictadura de derecho liberal. 

Dictadura porque el marco de las decisiones es restringido, liberal porque votamos a nuestros dictadores temporales, y de derecho, porque esa dictadura está de alguna manera limitada por un sistema de derecho, que proporcionas límites al poder ya que esas decisiones tienen que integrarse en un conjunto previo de leyes con jerarquía normativa. 

La acción de esos "dictadores temporales" está por un lado limitada por un marco económico y legal que acota las potestades que se les otorgan, y establece unos procedimientos en los que se tienen que establecer las nuevas decisiones en forma de ley.  Pero eso también genera que el marco sea ya una decisión no cuestionada, y complicada de modificar. 

Pero el modo de gobernar sin embargo otorga unas potestades enormes que no parece tener que dialogar con la sociedad, más allá de momentos en los que debe convencerla de que apoyen su proyecto. 
Si además el modo en que elegimos ese proyecto está condicionado a un todo o nada de los distintos proyectos, y a un contexto electoral limitado, en los que unas opciones cuentan con grandes capacidades de convencer o ser visibles, y otras no, pues no está siendo un método democrático por el mero hecho de que podamos elegir uno.

Si profundizamos más, vemos que además la sociedad sólo dispone de una decisión: Elegir partido. Más allá de eso no hay nada. Y ni siquiera esa elección se realiza en completa libertad de voto, puesto que cada votante está condicionado por ese sistema electoral que perjudica la intención de votar un partido que no parezca tener opciones reales a priori.  El llamado voto útil. 

Además de esto, las decisiones que se toman son en un pack de decisiones en el que no se tiene porqué coincidir en cada criterio de cada asunto. Ni tan siquiera en unas líneas generales acerca de temas políticos importantes. Por lo que es común que se busquen puntos de los programas o ideas clave con las que atacar a un adversario político que lo desacrediten en el conjunto de su proyecto. O incluso buscar vinculaciones simbólicas que hagan que directamente se pueda excluir de la lectura o el conocimiento de la propuesta integral. 

En un sistema en el que tomásemos más decisiones políticas, y no sólo el equipo con su paquete completo que va a llevarlas a cabo también se estinguirían este tipo de problemáticas. 

Pienso firmemente que el 15M apuntaba a estas cuestiones como a ninguna otra. La relación tan importante entre la forma en que se reparte el poder y se ejecuta y controla su ejecución por parte del colectivo soberano, de manera que realmente podamos profundizar en la construcción de una democracia digna de tal nombre

La democracia no es liberalismo, no es elegir entre opciones. No obstante tampoco hay democracia sin liberalismo, sin elegir, sin opciones. Elegir democracia ya es una opción política que no comparte todo el mundo. Elegir democracia implica rechazar otras opciones. Implica un posicionamiento ético de cómo queremos vivir en sociedad.

No se trata sólo de decidir sino qué se decide y cómo.Y quién decide qué, y cómo conseguimos un sistema en el que esas decisiones de cómo convivir sigan manteniendo unas posibilidades reales de decisión colectiva.

Pensar que tomar decisiones ya es democrático per se, nos podría llevar a considerar que el mercado es el mejor ejemplo de democracia. Y no hay nada más lejos de la realidad.

De hecho no es casual que se hable de mercado electoral para referirse a nuestros sistemas.
Pero el mercado invisibiliza las condiciones en que esas decisiones son tomadas, y cómo son tomadas. De ahí aquella metáfora graciosa de la pregunta ¿Con qué salsa quieres ser cocinada?
Esa pregunta nos muestra como el mero hecho de que haya opciones no es un marco democrático. Esto deja completamente fuera la opción de "No quiero que me cocinen"

El pluralismo está muy bien, y forma parte de un sistema democrático. Pero cuando se quiere un sistema democrático en ese pluralismo no caben o no deberían caber para seguir siendo sociedad democrática aquellas opciones que traten de pervertir los principios democráticos.

El fin y el medio han de ser democráticos, y dar garantías de seguir siéndolo una vez tomadas dichas decisiones. Es decir, una decisión colectiva para ser democrática tiene que llevar implícita la posibilidad de abrir las decisiones y no de cerrarlas.



¿Se puede cuestionar el grado de democracia de las decisiones de una herramienta que pretende ser democrática?

Llamadas de atención a la discrepancia sobre decisiones colectivas y cuestionamiento de la democracia 

       No me gustan no sólo algunas "llamadas de atención" que no creo que tengan sentido, sino el argumento que se ha dado que no sólo implica a quiénes siguen o no a un determinado líder. Osea que no se puede cuestionar las decisiones "democráticas" según el secretario de organización. Sin embargo yo creo que esas decisiones, y sobre todo el modo de tomarlas, no sólo las cuestiona un sector visible y con proyección mediática como pueda ser una determinada corriente.Sino muchas otras personas, que consideramos con distintos modos de crítica que las votaciones no se han hecho tan democráticamente y que más bien se han convertido en un concurso de popularidad entre caras conocidas y adeptos. Si creo que en algo se coincide desde muchos sectores es en que las votaciones mediadas por la afinidad a personas no permiten un debate real sobre las ideas, y que esto lo hayan defendido los errejonistas que antes estuvieron de acuerdo con esa dinámica, no le quita ninguna razón a la argumentación. Es más yo creo que este sector se queda corto incluso en sus reivindicaciones de primero las ideas y luego las caras. Ya que tampoco propuso un remedio o propuesta en el que esos debates de ideas no estuvieran influidas también por quiénes las presentan. Del mismo modo que en España partidos sin visibilidad a través de los medios y con un sistema que obliga a voto útil sesga la elección de las personas, en Podemos también se instala una dinámica de voto útil que imposibilita a otras opciones hacer valer sus ideas con una especie de bipartidismo o tripartidismo. No ha sido poco frecuente la apelación al líder de turno que se votaba en lugar de a las ideas como argumento por muchas personas, y eso deberíamos entender que es una dinámica nociva para permitir que aflore eso que antes llamábamos "Inteligencia colectiva" Si se va a considerar que las discrepancias ideológicas, organizativas y demás son una especie de traición a quiénes más poder tienen en la actualidad en la propia herramienta, se convierte esta en una especie de chiringuito de unos pocos en lugar de una herramienta colectiva y democrática. Hay métodos en las que los efectos que pervierten las decisiones democráticas pueden ser corregidos. Si no se usan es porque no conviene a quiénes creen que gracias a una afinidad generada tienen más posibilidades de ganar independientemente de si las ideas que defienden son las que más convencen a conjunto. No me parece que sea la forma de democratizar un partido ni una herramienta y hacer de esta herramienta una lucha de todas. En ese sentido me parece bastante decepcionante que se diga que no se pueden cuestionar las decisiones. Por esa regla de tres, tampoco se podrían cuestionar las elecciones en España y la victoria de las grandes maquinarias en las que muchísimos partidos no tienen posibilidades como resultado de un sistema electoral que las excluye, invisibiliza etc. 

  ¿Nueva política sin debate? 

 Podemos nació con promesas de hacer política de un modo diferente, y aunque ha avanzado con respecto a otros partidos no resulta suficiente en relación a lo que se podría hacer. Por otro lado los resultados que siempre son interpretables, no dan una victoria tan holgada a ninguna opción, observándose claramente un efecto líder en los resultados. Que pueden leerse tanto en clave de que hay mucha más gente que no votó la opción ganadora, y por tanto prefirió sistemas más proporcionales, e inclusivos, como que realmente hay un sesgo que influye en los resultados que se podría evitar. Abrir un debate de este tipo no creo que sea ir en contra de nadie en Podemos, sino señalar deficiencias de cómo se están articulando la toma de decisiones. 

  Sobre el relevo de los cargos parlamentarios y el criterio de relevo 

 Por otro lado y aunque desconozco la dinámica de Madrid y he leído algunas explicaciones al respecto, creo que debería tenerse más cuidado a la hora de plantear los principios mediante los cuales se realizan los nombramientos y los relevos, porque no es extraño que se pueda pensar que se trataba de un ajuste de cuentas entre corrientes incluso aunque así no fuera. En mi caso, no se trata tanto por ejemplo de posicionarme en favor de que haya un portavoz u otro, sino que por favor, este tipo de decisiones no sean resultado de decisiones arbitrarias y luchas de poder entre sectores de una organización. No caprichosas etc. Creo que es más que razonable que haya rotaciones en los cargos de un partido que aspira a ser una herramienta colectiva distinta, creo que es sano que nadie se perpetúe en un cargo, creo que es positivo que se restrinjan las acumulaciones de cargos por principio de cómo queremos que sea otra forma de hacer política. Pero no se puede pretender controlar un partido igual que si fuera una empresa. No creo tampoco que la reivindicación de mandar obedeciendo que se reclamaba de darle un nuevo sentido a las responsabilidades que se delegan en personas concretas, se cumpla si se sigue la dinámica de otorgar el poder a los representantes en vez de concebirles como servidores o facilitadores de una voluntad más amplia. 

  ¿Quién puede democratizar? ¿Es cualquier sistema técnico un modo de democratizar las decisiones? 

 Hay una paradoja en esto de la democracia, ya que incluso para abrir de un modo radical la participación democrática necesitas contar con el poder de hacerlo. Porque la democracia es una cuestión cualitativa también. Para la cuál un sistema técnico puede juzgarse como más o menos democrático no por cuántos lo hayan decidido sino por criterios cualitativos. Se puede, y se podría tomar decisiones nada democráticas de forma mayoritaria y eso no las convertiría en decisiones más democráticas. Porque se necesita también el componente cualitativo. Esto me recuerda al parecido dilema del esclavo y la libertad, y la capacidad de vender su libertad de modo que llegase a esclavizarle. Eso nunca sería libertad, porque el límite está en decidir dejar de serlo. Si se sometiera a votación por poner un ejemplo, eliminar el voto de las personas, y ganase esa opción, esa decisión aunque hubiera tenido un procedimiento democrático no lo sería. Lo organizativo es político. Tan político que gran parte del sistema contra el que luchamos en el que coincidimos que restringe las libertades y derechos de las personas, como es el sistema económico que genera y agranda las desigualdades, es al fin y al cabo un modo de organizar la economía. Es un sistema organizativo. Por supuesto en conjunto con otros sistemas.