4 de octubre de 2018

Candidatura constituyente 17/09/2015


¿Por qué es importante la realización de una candidatura unitaria? 

¿De qué estamos hablando y qué ventajas tiene además del intento de ganar las elecciones? 

 En primer lugar aclarar que al menos yo, cuando hablo de una candidatura unitaria estoy proponiendo que sea con un sistema participativo similar al inicial de Podemos o a las candidaturas de Unidad popular, con la intención de que promueva la confluencia más allá de los resultados electorales que sea capaz de intervenir en el imaginario colectivo trazando caminos para prefigurar un proceso constituyente. 


 Yo no tengo “la respuesta” pero sí una respuesta. Como mucha otra gente pienso que se prefigura otra forma de hacer política que sirve también de argumento demostrado en torno a la batalla por un sistema político más participativo en el que la ciudadanía amplíe el campo de la toma de decisiones más allá de elegir partidos configurados ya en programa y candidatos en los que al pueblo le queda un margen de decisión muy limitado. Por no hablar además, de un escrutinio que también condiciona esas elecciones realizadas por la gente. Elecciones que operan en un contexto altamente condicionado por los relatos y discursos que llegan a la ciudadanía a través de medios generalmente propiedad de actores en absoluto neutrales con unos intereses políticos determinados, que tratan de retroalimentar su posición de privilegio para precisamente mantenerla.

 En ese sentido Podemos, ya ha dado pasos en la batalla cultural respecto a este problema, como poner la frontera en la desigualdad social, y generalizando la demanda de primarias en los partidos políticos, algo que a algunas personas , a pesar de que permite bastante más capacidad de decisión, ya que puedes elegir candidatos libremente como dispongas en listas abiertas, nos resulta insuficiente, pero que en comparación con otros partidos es un avance considerable. 


 Este inicio ya está batallando por otra forma de hacer política, y otro sistema, aunque siga siendo insuficiente, libra una batalla cultural en cuanto al funcionamiento de la democracia interna de los partidos políticos. De modo, que hay diferentes grados de reflexión también respecto a esta problemática, de la participación política que va más allá del sufragio universal, como también existen distintos grados respecto a todo lo que tiene que ver con nuestra vida en común. 

 La propia configuración de lo social, nos plantea unas condiciones para actuar en ella que contiene en sí mismas resistencias al cambio de la misma. Simplemente desde el hecho de que se puede y se da la paradoja de que quiénes más necesitados se encuentran de un cambio en las estructuras de su forma de vida menos capacitados se encuentran por sus condiciones materiales (tiempo, salarios, trabajo, poder, información, cultura) de poder transformarlas, es decir, más dificultades tienen, menos capacidad de maniobra, y no es casualidad: Una de ellas es la reflexión al respecto, que puede tener diversos motivos, entre ellos el tiempo disponible, el nivel de cultura o estudios desde el que se parte o la implicación e interés por el mismo. 

Cuando hablo de la reflexión me refiero a la atención necesaria que requieren determinados problemas para llegar a conclusiones, al nivel de conocimiento, a la capacidad de interpretar lo que está sucediendo, que aunque no exista una única manera de interpretar, si existen hechos comunes que a menudo también son ocultados mediante ruido tratando de invisibilizarse (por ejemplo el conocimiento sobre la constitución o el derecho en su conjunto).

 Con esta realidad, (la del diferente grado de interpretación según el conocimiento de la realidad) juegan los actores que tratan de influenciar nuestra forma de pensar, así tenemos que los grandes medios de comunicación militan políticamente, y en muchos casos sin que estén sujetos a controles suficientes de credibilidad o veracidad, que prevenga la extensión de falsos rumores o generen “verdades incuestionables” a base de repetir mentiras. (Hemos asistido este año de forma continua a acusaciones de hechos que aparecían en portada cuyas rectificaciones se realizaban en una esquinita sin insistir en dicha rectificación con la misma intensidad). 

 Como además no tenemos la capacidad, el tiempo, ni las ganas, de estar verificando continuamente (al menos individualmente, sí hay colectivos que se organizan para ello) pues funciona aquello de “difama que algo queda”. Si a esto le unimos el diferente grado de interés de estar informados de la población y la dificultad o mejor dicho imposibilidad de saber de todo, podemos afirmar que las disputas políticas se generan en un clima de desigualdad gigantesca, a pesar de que se mantiene una cierta compostura que evite ver con claridad que esto se esté produciendo en nuestras narices. 

 Otra de las dificultades se encuentran en la propia disponibilidad de tiempo, dinero, en definitiva recursos necesarios para poner en marcha contrapesos, iniciativas políticas, desde las condiciones precarias en las que se encuentra la mayor parte de la gente que se ve perjudicada por este estatus quo de lo político, económico y social. Es decir, el esfuerzo extra que supone partir desde condiciones de subalternidad, de subordinación, de inferioridad de fuerzas de recursos, de tiempo, de energías etc. Conviene recordar que mientras más pobre se es, o más precario trabaja, no se trata de una etiqueta que colocamos para denunciar la injusticia sino que efectivamente hablamos de peor calidad de vida, de mayor esclavitud respecto a sus decisiones vitales, de menos acceso a bienes, alimentación, vivienda, a todo lo necesario para vivir pero también lo que nos integra en un sistema, y se oferte fundamentalmente desde el mercado, lo que no se puede uno permitir, es porque no puede literalmente. 

 En lugar de esto, desde podemos por ejemplo se ha repetido que tienen las ganas, que es cierto pero que también flaquean porque las personas son limitadas por sus condiciones físicas y emocionales también y no son máquinas. Bien, para no enrollarme con esto y sabiendo que existen muchas otras problemáticas, y aterrizando un poco en la pregunta que me hacía al iniciar este escrito, lo que intento decir es que ese combate de explicar la realidad no sólo a través de palabras sino también a través de realidades es el que por ejemplo en el 15M nos hace darnos cuenta de que no éramos tan minoritarios como el sistema una y otra vez nos repetía, tratando de que nos sintiéramos reflejados dentro de sus explicaciones interesadas de la realidad. Y lo que hizo posible darnos cuenta de ello, fue que nos unimos, en la calle, en las plazas, en la red, en todas partes y empezamos una comunicación sin muros de identidad que nos alejaran impidiéndonos ver lo que nos unía y nos oprimía. Y esto se vio porque hubo una práctica real, porque era demasiado visible como para que pudieran hacer como que no existía. 

Porque se ocuparon centros (Sol) que imposibilitan no contarlo. Además de esto, empezamos a contarnos la realidad, también con el desarrollo y auge de las redes sociales que si bien pueden ser un arma de doble filo, nos ha posibilitado que además de receptores de información nos hayamos convertido en emisores, en autores, en protagonistas. Esta realidad ha hecho posible que palpáramos como reales hipótesis que tan sólo intuíamos que sucedían, siendo conscientes de que lo que se contaba y lo que se vivía o nos contaba alguien o mostraba a través de la red, o en la calle no coincidía, siendo dos versiones que pelean entre sí, no sólo en el hecho sino en la interpretación del mismo. 

 Lo que intento defender con esto, es que la disputa electoral es muy importante pero igual de importante o más, es que se siga profundizando en esta batalla práctica y discursiva por la democracia auténtica en la que la ciudadanía es protagonista del cambio político a través de su propio hacer organizado. Y es así, puesto que supone en sí misma uno de sus mejores argumentos para convencer de ella, de que es posible y necesaria, siendo capaces de romper las etiquetas que traten de imponernos desde los medios de comunicación que tratan de absorbernos en su marco interpretativo, yendo un paso más allá para profundizar esa brecha abierta y que independientemente del resultado suponga una victoria cultural-política. 

Si la gente se organiza en torno a demandas comunes demandas democráticas en su contenido y forma, frente al modelo jerarquía- bancocracia, y somos capaces de hacer visible el origen de los problemas y plantear una alternativa a un modelo en el que todas las decisiones políticas son tomadas bajo el embudo de las necesidades de la supervivencia del sistema capitalista en lugar de las necesidades de la vida de las personas, estaremos ganando y abriendo la ventana independientemente del resultado electoral.

 Por tanto si conseguimos hacer, una candidatura de construcción colectiva, con metodología participativa, se les estará disputando con la realidad, ese terreno de lo posible, y no existirían razones para insistir en este sistema político, en el que se nos permite oficialmente mucho menos participación teniendo muchos más recursos disponibles. No hay nada perdido aún, al contrario, la gente está ganando terreno a este sistema, está desenmascarando esta pantomima, está visibilizando los problemas, estamos haciéndonos cada día más conscientes de la injusticia y de la posibilidad de que la sociedad funcione de otra manera de una forma más justa en el que todas podamos vivir con dignidad, en el que los poderes públicos estén a nuestro servicio y órdenes para garantizar las mejores condiciones de convivencia entre seres humanos y mejores niveles de vida teniendo como parámetro la felicidad y no el PIB (que aumenta también ante catástrofes y desgracias no diferenciando la productividad positiva de la que es consecuencia de un empeoramiento). 

 Si conseguimos poner en marcha esa candidatura con objetivos y programa social en el que nos identifiquemos una mayoría, con método participativo que prefigure un necesario proceso constituyente, un proceso que nos permita replantearnos las bases de nuestra convivencia, las bases del funcionamiento político y legal, discutirlo públicamente y decidir entre todas o al menos articular los mecanismos en torno a los cuales podamos ir decidiendo sobre los aspectos centrales. Eso nos permite ir vislumbrando caminos del CÓMO cambiar el pacto social de tal manera que sea más democrático. 

 ¿Un proceso constituyente por qué y para qué? Para dotarnos de unas normas de convivencia cuyo marco sea la democracia y por lo tanto tienda a fomentar y ampliar los derechos sociales, económicos, y políticos de las personas cuyo objetivo sea la emancipación humana, el respeto y cuidado del entorno que nos da la vida, la salud, y la felicidad.

  Una organización de lo común que se piense a si misma como un proceso de mejora continua en la persecución de un bien vivir de todas las personas, en el que se aborden los problemas con una perspectiva de conjunto compatibilizando lo individual y lo colectivo con la naturaleza y la vida.

El muro

Se quedó un largo rato sumergida en sus pensamientos. Se había rendido. Hay barreras infranqueables que no pueden derribarse ni con la mejor de las intenciones. La comunicación es ese proceso complejo que requiere de un esfuerzo de ambas partes. Quién no está dispuesto a recibir, no recibe los mensajes que se le envían. Es como la frustración política de los marxistas explicando el sistema capitalista a la clase trabajadora. Así sea una explicación pluscuamperfecta del proceso de alienación del sistema de producción, se sienten libres y hasta triunfantes. Qué duda cabe de que es extremadamente reconfortante creer en el propio mérito. Un alimento para la concepción que se tiene de una misma. Tan complicado como eso. Como conseguir que alguien mire su situación privilegiada, esa que haría tambalear su propia autoestima construida sobre una idealización de sí misma. Un disparate. Una aventura arriesgada en una sociedad profundamente enferma y hambrienta de verdadero afecto. Tan difícil como señalar el machismo normalizado. Misma dinámica. Percibir que el logro, ese que te infla de orgullo y satisfacción, puede verse cuestionado, dispara de manera automática el recelo, la defensa airada, y la construcción del que osa señalarlo, en ese mounstruo despreciable. ¡Qué hambre y que sed! Qué insaciable necesidad de sucedáneos, que ocultan la implacable malnutrición. Invadidos de miedo, escondidos en un disfraz que no nos cubre. Capas y capas de pintura para tapar nuestro verdadero ser. Huidas y escondites de silencio, de inventos, de artificios que consigan engañar incluso, a nosotros mismos. En esos casos, solo el arte puede atravesar la censura inconsciente y trasmitir un mensaje. Burlando las defensas, robando la atención



Las revolucionarias y su confusión 1/10/2018


El feminismo y el orden social


Las mujeres han necesitado priorizar sus problemas particulares y encargarse de ellos, porque en el mundo androcéntrico en el que vivimos no lo hacen. Pero eso no significa que las mujeres tengamos que limitarnos a "Nuestro tema". Porque nuestro tema no es un tema aparte del mundo y del orden social en el que vivimos. Es un cuestionamiento en profundidad del todo. De las relaciones de poder que tienen que ver pues claro también con muchas variables.

Los ejes del conflicto: Sujetos revolucionarios

La relación capital trabajo, se cuestiona porque es una injusticia hacia los que les toca ser dominados. Es por eso que Marx señala al proletariado como sujeto revolucionario. Pero ese no es el único eje sobre el cuál, (aunque sea uno de los más importantes en el contexto de un orden social capitalista) se organizan las relaciones de poder. También el patriarcado es un orden social que en coalición con el capitalismo constituye un orden de relaciones, pero que sin el contexto capitalista ya constituía también un eje de dominadores y dominados en base al sexo. Y que en el capitalismo "democrático" ese eje continúa existiendo. Dentro del espectro revolucionario contra el capital, hay en quiénes encarnan la lucha identidades opresoras también.

La posición y la disposición en el patriarcado: Ventaja epistémica 


No  es por ser hombres, sino por ser hombres que quieren perpetuar sus privilegios de género. Una revolución sin feminismo no es posible. Sin las mujeres. O combatimos el orden social con perspectiva de género o la revolución se hace patriarcal y se olvidan de nosotras. Y sí, son un buen ejemplo de ello las revolucionarias que antes que nosotras han cuestionado ese orden en su conjunto. Desde su opresión económica, imperialista pero también machista. El combate contra la dominación no puede olvidar ninguna de ellas. La mirada es holística. Y los sujetos con mayor ventaja epistémica, son aquellos que la ven, que la sienten. Ventaja epistémica no es automáticamente una traducción revolucionaria. Es sólo una posición desde la que mirar, más ventajosa y más motivada a ello. Ni más ni menos.

La construcción del orden social del poder : Marxismo y feminismo, estructura y superestructura 


El análisis del androcentrismo, comparte fundamentos analíticos con el marxismo. El mundo se ha configurado con perspectiva de clase, y de sexo. Son las ideas que prevalecen las que se desarrollan materialmente y se hacen hegemónicas retroalimentando una normalidad dominadora. La rebeldía al orden establecido pasa en primer lugar por su cuestionamiento de las ideas en las que se fundamenta ese orden. Cualquier paradigma, señala una explicación alternativa para combatir o entrando en conflicto con otros paradigmas. Y los paradigmas son ideas fuente. Núcleos de sentido. De significado, desde los cuáles se desarrolla todo lo demás. Y en esos núcleos están interrelacionados los principios éticos, los científicos, la manera de entender el mundo y la vida, y su sentido. Ese para qué vivimos, cómo vivimos y si podríamos vivir de un modo mejor, más agradable, tiene que ver con la estructura, con esos paradigmas, con esas construcciones y con esa manera de concebirnos a nosotras mismas en este mundo.




No hay libertad sin ética, no hay sexo sin placer ni libertad 3/10/2018




Escuchar no es aceptar


Escuchar es maravilloso, necesario y positivo. Pero si aceptáramos sin más todo lo que escuchamos estaríamos perdidas. Especialmente en un mundo en el que la voz que más se oye es la voz del poder. La voz del poder que se naturaliza, y se introyecta en la comunidad y termina por aceptarse como normalidad, lo que no son más que síntomas, problemas de esas relaciones de poder.

La tentación narcisista y la disculpa


 La empatía requiere de escucha sí, pero también de conciencia, de análisis, de perspectiva de conjunto. Yo también he caído multitud de veces en esa creencia inicial que se deriva del choque con la sociedad, de considerar que la mayoría a abrazado la inmoralidad y que son/somos cómplices de todas las tropelías de este sistema. Esa creencia que no solo actúa de la manera en que cree, sino que desprecia al que no lo hace convirtiéndolo en malvado. No se trata de disculpar a quiénes cometen fechorías. No se trata tampoco de conformarse con considerar como explicación que la gente es mala. Todas podemos portarnos mal, y bien. Y exceptuando los psicópatas, a menudo quiénes se comportan mal tienen conflictos y problemas que explican sus comportamientos, sin que los justifiquen. A menudo hay procesos psicológicos y sociales en juego. Eso no significa que la explicación automáticamente les desresponsabilice, o que no haya casi siempre más de un factor que explique los grados de mounstruosidad que puede llegar a cometer una persona. No se intenta comprender la barbarie para justificarla. Sino para señalar que hay causas que establecen dinámicas que favorecen esas construcciones. Por eso es tan importante señalar esas dinámicas, esas estructuras, esos sistemas de creencias. Claro que es doloroso, y molesto observar en uno mismo cómo sus debilidades humanas a menudo nos convierte en instrumento del poder. Pero no es la culpa, y la resistencia a vernos como los malos, lo que va a solucionar el problema. No, no es la fustigación la que lleva a ninguna parte. Sí el análisis y la toma de conciencia. Desde nuestra consideración de sabernos limitados, y no dioses, de comprendernos a nosotras mismas y aceptar nuestra imperfección, sin por ello justificar con ello el origen de esas dinámicas.

La lucha por la transformación: Conciencia


Voy a tratar de aterrizar un poco esta reflexión que llevo teniendo desde hace muchos años. No se persigue con la concienciación una actitud de autodestrucción de las personas, ahondando más en su autoestima. Sino el paso necesario que hay que dar para replantearse actitudes sin miedo. Rectificar es de sabios. Si un proxeneta que se dedicaba a traficar mujeres, a engañarlas, a explotarlas a abusar de ellas creando una cantidad considerable de sufrimiento, es capaz de rectificar, de darse cuenta de todo el daño que ha hecho, todas lo somos. Compadecer, entender, comprender porqué hay aberraciones, no implica aceptarlas. No implica una comprensión condescendiente. No implica dar la razón cuando no se tiene. Claro que en la sociedad existe el pensamiento juicioso sobre el sexo, y siglos de censura, de mensaje culpabilizante del placer, de mensajes que proponen el placer como un pecado, como algo abominable, del infierno. De ello se han encargado y mucho las religiones que principalmente buscaban controlar la sexualidad femenina. En realidad controlar a la humanidad.

Sexo, puritanismo y violencia


Totalmente de acuerdo, con el rechazo de quiénes se arrogaron establecer qué es bueno y malo e imponerlo como un dogma social que revestido de carácter divino, cobraba un poder de manipulación espantoso. Pero ese rechazo, no nos puede llevar al relativismo moral absoluto. La ética y los valores, siempre están incorporados en un proyecto político, y así debe ser. Porque es parte de lo que nos humaniza, de lo que nos sirve de guía para construir modelos de convivencia más sanos y agradables. La libertad y con ello también la sexual, no puede entenderse, desde la amplitud de la omnipotencia para unos a través de un instrumento de poder como es el dinero en la sociedad, y la absoluta sumisión de quién no tiene el acceso al mismo con la misma facilidad. Poner límites a la explotación, no es aceptarla como paradigma, es contener su expansión. Si dejamos que ganen la batalla de la regulación, no estaremos ayudando a la libertad sexual, no estaremos ayudando al colectivo oprimido que son pobres, y principalmente mujeres. Todas las mujeres en su potencialidad. Estaremos sólo facilitando el camino al opresor, cargándonos años de lucha. Aceptando la esclavitud de todo nuestro ser. Normalizando la violencia. Quedándonos sin instrumentos para combatir la desigualdad machista. Ampliando las posibilidades que le permitimos al capital sobre nosotras. Ninguna mujer ni ningún niño ni ningún hombre es puta, puto. No es denigrante la víctima, lo es el verdugo. Y esos verdugos a su vez también son víctimas de un proceso social que les ha transformado en eso. Pero pueden dejar de serlo. Sólo tienen que rectificar. Claro que el problema es más global, claro que toca el corazón del sistema. Pero no se avanza retrocediendo lo conquistado. Si no avanzamos nosotras, avanza la barbarie. Feminismo o barbarie. Este caballo de troya es inadmisible desde quiénes buscamos una transformación emancipadora

Sobre prostitución, trabajo y libertad sexual 15/09/2018

Esto días estaba terminando mi tesis de máster y no he podido estar en el debate sobre la prostitución que han abierto en la escena nacional española.




¿Para combatir o apuntalar? 


 Es sorprendente como personas que ven clarísima la alienación de la clase trabajadora, utilizan un argumento contra esa explotación, no para combatir lo que es una profundización en esa alienación a la que se suma una considerable opresión patriarcal, SINO para ponerse del lado de los explotadores, de los machistas. No para combatir el sistema de dominación sino para apuntalarlo. Para que ya no sólo seamos mercancía laboral, sino además especialmente si eres mujer, te conviertas en un producto sexual, cosificado, en el que puedan violarte mediante pago, bañado con un halo de legitimidad al convertir la brutal violencia sexual sufrida por tantas mujeres en "Trabajo " lavando la cara al proxenetismo, lavando la cara a quién consume la desesperación de las más vulnerables.

Destrozo de la lucha por la igualdad

Retrocediendo años luz de los derechos luchados por tantas y tantas mujeres feministas, para conseguir la igualdad, llevando a la mujer a un extremo miserable en el que convertir el abuso en derechos del cliente. Es inadmisible. "Pero si ya existe" Claro, y el maltrato también, ¿Lo regulamos? Porque la prostitución es un maltrato social, un maltrato patriarcal, una objetivización brutal del sujeto, un sujeto que es afectivo, un sujeto que tiene necesidades de seguridad, necesidades psicológicas en el que los deseos no pueden fabricarse. ¿Obligaríamos a alguien a comer mierda si le pagaran? Recuerdo una escena bastante deplorable en la que en una plaza española, unos subnormales se dedicaron a tirarle moneditas a personas que estaban pidiendo en la calle en clara situación de necesidad y pobreza, lo que encontraron chistoso. Si hubiera mucho subnormal al que le divirtiese esto, y gente dispuesta ante su precariedad ¿También lo llamaríamos trabajo? Esto es una cuestión de poder, no de trabajo.

¿Libertad o esclavitud sexual? 


No se está defendiendo la libertad sexual, la libertad sexual es la libertad que tiene cualquier persona de disfrutar de su cuerpo con quién le apetezca cuando ambos desean disfrutar con el otro. La libertad sexual hay que defenderla ante el estigma que todavía arrastramos TODAS las mujeres de que se nos cuestione nuestro comportamiento sexual, siendo además clasificadas como "Buenas y malas" mujeres por ello. Eso es luchar por la libertad sexual. Defender la prostitución es exactamente todo lo contrario, es defender los derechos del dinero, del capital, y de los varones fundamentalmente que son los que más poseen por cuestiones precisamente de patriarcado histórico, de imponer sus deseos a costa de la violencia y el trauma sobre mujeres en situación de necesidad económica.

¿Feminismo? El mito del empoderamiento de la esclavitud


No señores, eso no es feminismo. El feminismo, de la mano del espíritu socialista que lleva a señalar la dominación capitalista de la mayoría social en un sistema de organización económica ultrajerárquico, lucha por la igualdad, lucha por la verdadera libertad, que no es la de someterse. El trabajo, aún en un régimen en el que se organizase equitativamente y con libertad, no dejaría nunca de existir, pero en condiciones distintas. La prostitución sin embargo, sólo tiene sentido como grave síntoma, de la conjunción de dos sistemas de dominación social como son el patriarcado y el capitalismo.

La motivación intrínseca en el sexo: El deseo 

Pues en un sistema en el que la organización económica de la sociedad funcionase verdaderamente de un modo justo, el sexo que es una relación con el otro, surgida del deseo propio que coincide, solo tendría lugar como libre pulsión, que busca satisfacerse. Igual que buscamos comer, de forma natural, o cualquier otra actividad humana de disfrute. No es un trabajo someterse a la voluntad ajena. Que el trabajo, hoy, se haya organizado con ese sometimiento, a lo único que debería llevar es a rebelarnos contra ese modelo, no a perpetuarlo y mucho menos a magnificarlo permitiendo que acceda acríticamente a esclavizar aún más esferas del ser humano.

Mitos sobre la sexualidad
 

¿Creéis acaso que a las mujeres no nos gustaría a veces tener sexo con hombres pero no podemos porque no nos desean? ¿Creéis que el rechazo afectivo o amistoso no es algo con lo que todas las personas tenemos que lidiar? ¿Acaso el dinero hace mágicamente que las personas deseen sexualmente a otra? ¿ Conocéis a alguien que a base de autoconvencerse a sí mismo de que desea a alguien consigue desearle? Entonces.. ¿Cómo llamamos a la relación que obliga a otro a materializar deseos sexuales que no siente ni desea sino es abuso y violencia? ¿Cómo puede nadie en su sano juicio creer que eso es libertad sexual?

La diferencia de los derechos laborales : Límites al poder


 Los derechos laborales tienen sentido en unas condiciones en las que admitimos que son desiguales de poder, y en las que sabemos que para vivir,( al margen de cualquier sistema,) necesitamos como humanidad realizar trabajos para también beneficiarnos de los trabajos de otros. El dinero, lo necesitamos sólo porque en esta sociedad ese intercambio de trabajo, se realiza a través de dinero. De ahí, que en este marco económico se necesiten derechos laborales que compensan el abuso de poder económico que hace trabajar más a una clase, para extraer las posibilidades de acceder a más trabajos ajenos. Esto ya es en sí, un modo de organización de la sociedad injusta, que tiene raíces históricas, y del que nos han convencido que funciona cuando no es verdad, en el que siempre hay víctimas, y privilegiados. Hay que partir de esta base. Ahora bien, como sociedad, todas necesitamos el trabajo de los demás. Y lo que es objeto de debates y luchas es el cómo se organiza la producción y cómo se reparten los frutos de ese trabajo. Y en este marco se lucha por derechos laborales porque se entiende que la clase trabajadora está en posición de debilidad frente a quiénes tienen capital. La clase trabajadora es esa clase que necesita vender su fuerza de trabajo para acceder a una cuota reducida de esos frutos del trabajo ajeno, que le permita vivir. Dentro de esa clase trabajadora hay muchos grados, hay quién está mejor que otra, y hay quién forma parte de ella incluso teniendo cierto capital e independencia en sus trabajos, porque el conjunto de la organización hace que no sean independientes tampoco. Y esto, es lo que hay que cambiar, entre otras muchas cosas, para que la humanidad sea más libre en el terreno económico.

¿La libertad de vender sometimiento? 

Para el terreno sexual, los derechos, y las libertades, son aquellas que permiten negarse, no aquellas que permiten cobrar. La sociedad y en especial aún menos las mujeres que somos la parte más afectada, no necesita el derecho a vender sus no deseos sexuales, es decir, su derecho a vender ser violentadas para uso y disfrute de compradores de su ser. No. La sociedad en el terreno sexual, y especialmente las mujeres, necesitamos que no se nos juzgue nuestro deseo, y disfrute en relaciones sexuales. Que no se nos cosifique como una muñeca al servicio de otro. Que no se nos vea solo como carne a la que acceder. Lo que menos necesitan las mujeres es que convertirnos en mercancía sexual sea un derecho. Una relación perfectamente compatible con un marco de defensa de derechos y libertades, en el que abusar de poder para acceder al cuerpo que lo rechaza, sea visto como ir a comprar el pan, o servirte un café.

El arte del engaño 1/09/2018





Engaño y política: Neoliberalismo


¿Eso es la política? ¿A ver quién engaña mejor? ¿De qué va esto? Parece que nos hemos inyectado teoría neoliberal en vena, y que todo lo vemos ya desde esa óptica de mercado. Las empresas a menudo compiten entre sí de esa manera. Hay varias formas, no obstante de vender productos. Una es invertir en publicidad, sin duda este es el arte del engaño, el arte de crear en la mente de las personas necesidades que no tenían, de hacer que se identifiquen con algo hasta llegar a depender de ello para ser capaces de vivir. Para ello el producto no es medido por su utilidad real, ni es siquiera presentado destacando esas cualidades, no, es vendido como algo mucho mejor, un abrigo no te va a quitar el frío, te va a transportar al éxtasis de la felicidad de una noche de navidad caminando por la montaña con el amor de tu vida. Un perfume va a hacerte absolutamente irresistible en la cama, no simplemente hará que huelas bien. Un helado de chocolate te provocará orgasmos. Y así todo.

La identidad y el autoestima en la publicidad

Pero se puede ir más allá, creando necesidades a partir de mensajes que atacan directamente al autoestima. Esto ya no va de ir al cielo, sino de que sientas que no eres suficiente y que solo puedes sentirte atractivo, si te pones tal tinte, champú, o demás productos de belleza. Pero como esto es tan vanal, los mensajes ya no irán solo a la satisfacción del deseo sino a convencerte de que te mereces los caprichos que desees. “Porque yo lo valgo” O los milagros de los productos que conseguirán que la dieta de mierda que llevas no sea ya un problema si tomas “pitiplí” adiós a .. todo tipo de males.. Y cómo no sólo hay un producto para todas estas cosas, hay más competición. Y quizás no baste con la publicidad sino que también hay que modificar el precio. Y cuando esto no es suficiente pues a lo mejor hay que cambiar el producto y variar la calidad real del mismo. Y aquí es dónde yo quería llegar.

La única utilidad legítima


Es cierto que un buen producto sin una adecuada publicidad quizás no saque todo el rendimiento que puede en un mercado competitivo, aunque esta publicidad no necesariamente sea de las que prometen lo imposible. Es decir, sin cierto grado de conocimiento, de contacto entre deseantes, y satisfactores, es muy posible que algo con una gran calidad no triunfe. Con este problema se puede encontrar un buen producto cuando es nuevo, cuando no es lo suficientemente grande como empresa, cuando apenas comienza. Hasta que se hacen una imagen : La marca.




 




Hacia una mili sexual 19/07/2018





¿Qué se paga? El no deseo ajeno 


La prostitución no tiene nada de positivo y solo puede considerarse trabajo en la medida en que tiene una importante carga de displacer y violencia que se paga. La libertad sexual es sin embargo un horizonte que no tiene nada que ver con eso y del cuál os apropiais. La libertad sexual tiene que ver con que se tengan en cuenta ambos deseos, el del hombre y el de la mujer. Tiene que ver con sustituir la jerarquía, y la relación sujeto-objeto. Amo-esclavo que se da en la prostitución. Tiene que ver con dejar de suponer que la mujer es una mercancía, un florero o un objeto para el disfrute ajeno. Tiene que ver con la idea de que las mujeres tenemos sexualidad para disfrutarla, y no para servir a nadie. Tiene que ver con la idea de que para que eso sea posible los hombres deben considerarnos como personas, e iguales, y no como mercancía que pueden comprar, y desechar cuando les venga en gana. Como véis es incompatible con uno de los principales objetivos de la lucha feminista. Y de la liberación sexual en general. El sexo no se disfruta a voluntad, y si no se disfruta se sufre. No es trabajo.


Tomar partido ¿Por quién?


 Llamar trabajo sexual a la prostitución ya es un posicionamiento. No se está protegiendo a las mujeres con ese discurso, al contrario. Se le lava la cara al proxenetismo. Se le lava la cara al putero. Se manda un mensaje de que comprar sexo está bien y es legítimo, independientemente de cuáles sean las circunstancias de esas mujeres. Cuando un hombre compra prostitución no sabe si es trata, no sabe si es necesidad económica, no sabe ni quiere saber , no le interesan los motivos ni los derechos de las mujeres, le interesa ser servido. Y además quieren creer en ese mito de que a ellas les gusta, y buscan que le demuestren lo que no sienten, por no hablar de los que van directamente a humillar mujeres. Es decir, le lavas la cara a todos esos. Dejad de miradlo desde la óptica de quién quiere prostituirse.

Algunas consideraciones aclaratorias


 1. Porque la gran mayoría de las que están en esa situación no están porque les guste.

2. Un porcentaje ni siquiera es voluntario.
3. Se construye un mito irreal, que pareciera que la prostitución nace del deseo de las mujeres de ser prostitutas, y eso no es la realidad.
4. El abolicionismo no impide la venta de sexo sino la compra. El regulacionismo blanquea e impide u obstaculiza la lucha contra la trata.
5. El perfil de mujer prostituta que quiera serlo y que verdaderamente pueda elegir es minoritario, y no supone una justificación para no frenar el grueso ni para no luchar por abolir esa violencia sexual tan brutal que supone la prostitución para las mujeres que se encuentran en esa situación pero también para el conjunto de las mujeres.
6 No se trata de libertad sexual, la libertad sexual es la libertad del placer, y no hay placer en la prostitución. Hay sometimiento. Y mucho menos hay poder.

¿Por qué no hay poder en la prostitución? 


Un poder que depende de la demanda y el deseo ajeno y en el cual elige el otro y condiciona el otro porque tiene poder, y en el cuál el otro juzga tu deseabilidad ¿Qué poder es ese? El único poder es el que pueda tener cualquier persona con un alto atractivo físico y se pueda permitir elegir, cobrar y rechazar, así como establecer condiciones. Y esa no es la inmensa mayoría. Pero además de ser así, ¿Realmente qué es lo que se compra? Si dos personas se atraen mutuamente y se proporcionan placer mediante relación sexual.. ¿Por qué una tendría que pagar a la otra? Lo que pasa es que se paga porque para una no es agradable, ni deseable la relación sexual, sino que se necesita dinero

En defensa de Juana Rivas 27/08/2017





No avanzamos 2017


No concibo como puede pasar en 2017 que estamos y que muchos presumen de igualdad en contra de las estadísticas, de los casos de violación, de los casos de maltrato, asesinato, y de otras muchas violaciones sistemáticas de los derechos de las mujeres que suceden en total normalidad y sin que a nadie se le mueva un pelo, una situación como esta. En primer lugar, una gran cantidad de gente ya condena a Juana sólo por el hecho de haber incumplido una ley. Una ley que se supone que debería estar para protegernos en estos casos y que sin embargo, en este caso ha actuado para maltratar y agredir a una mujer por partida doble.


¿Está mal la ley o su aplicación? Puede que las dos cosas pero.. 


En segundo lugar la ley internacional en el Convenio de Estambul sí admite competencia de los Estados de juzgar la denuncia presentada por Rivas de maltrato, la cual se ha tramitado tarde y mal a Italia bajo el pretexto de que en España no se tiene competencia. Eso es falso según este convenio. Pero además se habrían incumplido también los artículos referidos a la victimización secundaria. La victimización secundaria por si algunos no saben lo que es, es el fenómeno por el cuál una víctima, (Cualquier víctima, no sólo en materia de violencia de género) es de nuevo agredida por el comportamiento de otros actores en relación a los hechos que la hicieron víctima. Y esto es lo que ha pasado desde el momento en que se le pretende arrebatar a los niños tratando el caso como si se tratase de un secuestro, cuando eso no es así, por mucho que la justicia diga lo contrario.

Las campañas políticas y la justicia ¿Basta con denunciar? 

Estamos hartos de ver campañas de sensibilización dirigidas a las víctimas de malos tratos para que escapen de esa situación, esas campañas se hacen porque sabemos que el maltrato psicológico deja secuelas graves que impiden en muchos casos a las propias víctimas ver salida y que en muchos casos tienen un enganche con la persona que las maltrata. Un enganche que es producido por la anulación que le provoca el maltrato a que se las somete. Pero ¿De qué sirve que ellas tomen la valentía de hacerlo si después los tribunales e instituciones las desamparan y encima en este caso la someten al escarnio público cuestionando su veracidad y obligando a la madre a dejar a sus hijos en manos de una persona a la que ha denunciado por maltrato? ¿Es esto lógico?

El convenio de la haya para el caso sin maltrato 

El convenio de la haya no tiene un protocolo claro para estos casos pero sí contempla la prevención de riesgo para los menores, prevención que en cualquier caso en el que exista un contexto de maltrato y de denuncia debería ser suficiente para al menos aplazar la decisión hasta esclarecer los hechos. Lo que no se debe es que a través de un instrumento civil alguien sobre el que pesa una denuncia penal de este tipo, y en una situación en la que cualquier madre haría lo mismo, el maltratador pueda hacer uso de la propia justicia para seguir infligiendo daño a su ex pareja a través de los menores. El convenio de la haya no está pensado para casos de maltrato, está pensado para casos en los que una pareja no se ha puesto de acuerdo y ninguno de los dos pueda tomar una decisión arbitraria de llevarse a los niños sin el consentimiento del otro. Repito, en una situación normal en la que no hay ni antecedentes probados de maltrato físico ni psicológico, no para una situación en la que sí existen estos precedentes.


¿Haya o Estambul? ¿Cuál es prioritario y por qué? La protección a la víctima


 Además el convenio de la haya no debería anular u obviar el convenio de Estambul que obliga a los poderes públicos a proteger a la víctima y a sus hijos y que asigna la competencia de juzgar el caso tan sólo con que la víctima sea nacional. Juana es nacional, y no hay ningún motivo por el cuál este caso no pueda ser analizado en España con la colaboración de Italia también. Pero lo más importante debería ser proteger a la víctima y eso supone no permitir que se la juzgue, condene, busque, e impute por algo que cualquier persona tiene el derecho de hacer en una situación semejante: Huir y proteger a sus seres queridos. Además, algunos dicen ¿Y si no? ¿y si miente? Bueno, ¿Y si no miente? Respondería, pero también respondo a eso. Vamos a suponer que todo es un montaje, que Juana es en realidad una malvada madre etc. ¿No debería al menos antes desestimarse la otra posibilidad? ¿No debería ser juzgado primero la situación de maltrato por parte de la justicia antes de tomar cualquier decisión sobre los menores? La única diferencia que hay en este caso y que permite al padre interponer la denuncia con un caso en el que esto ocurriera en el ámbito nacional, es que en este caso Juana se había ido a vivir fuera de su país natal a cuenta de la relación que mantenía. En cualquier caso de maltrato , la mujer sale con los niños de esa casa, o bien es él el que es alejado de ella para protección de la familia ante una denuncia, pero en este caso como es lógico y por la situación económica y nacionalidad de la víctima, ella se siente más segura en su propio país y en lugar de irse a otro sitio de Italia se vuelve a su lugar de origen. Algo completamente comprensible para cualquiera. Y ahí es dónde nace la posibilidad de que esta madre sea denunciada por la persona que la ha maltratado. Es completamente injusto, y una total irresponsabilidad por parte de la justicia no haber desestimado la denuncia de Arcuri, dado el contexto de maltrato que existía, y no haber tramitado la denuncia en el momento en que se puso. ¿Alguien puede decir con la mano en el corazón que no hubiese hecho lo mismo que Juana? ¿Alguien puede decir que es delito en una situación así hacer lo que ella hizo? No es normal que se esté dando la vuelta a la tortilla de esta manera en que ella es la mala, secuestradora, delincuente y demás sólo por resistirse a un sinsentido. Pero no, no se equivoquen, no sólo se trata de despenalizarla, también se trata de protegerla y de priorizar lo que debe ser priorizado. Y está claro que la prioridad no es que los niños sean enviados a Italia, ni con su padre. ¿Qué haría yo si fuera la juez de este caso y no quisiera perjudicar a ninguna de las partes hasta juzgar la denuncia interpuesta por Juana? Pues muy sencillo, aplazaría cualquier decisión sobre el juicio civil hasta la confirmación de los hechos por los cuales tiene lugar la actuación de la acusada de mi caso. Propondría el juicio sobre maltrato y se la pasaría al juzgado correspondiente en España, pediría la colaboración de Italia y argumentaría posibles riesgos para la salud psíquica de los menores, y por último dejaría a los niños con la madre, permitiendo visitas al padre sólo bajo vigilancia en aras de permitir a su padre ver a los niños pero también protegerlos como medida cautelar porque , la condena que tiene cumplida ya está cumplida pero es que de nuevo pesa sobre él una acusación de reincidir.
Presentación 

Podemos, debates sobre táctica y estrategia, discurso, liderazgo y democracia interna. 5/02/2017


Nadie predice el futuro: La estrategia y los objetivos


En primer lugar quería decir que ninguna estrategia que se lleve a cabo es infalible. Nadie tiene la máquina de la verdad para saber qué es lo mejor, lo que gana y lo que no gana, y por eso tenemos esos debates. Lo segundo es que si bien tener estrategia es fundamental para conseguir objetivos políticos, creo que se comete un error cuando la estrategia se come objetivos políticos, o como bien decía ayer Teresa, performa. Esto lo decía el Che, en la revolución cubana también muy preocupado por ello, aunque en una coyuntura diferente y sobre un tema distinto, (La cuestión económica). Él decía que la repartición sin la moral revolucionaria no le interesaba. Y se refería a la construcción de sujetos por parte de la estructura social. En este sentido lo que estratégicamente se hace y coincidiendo con Tere, transforma el sentido de las personas, configura sujetos, y performa la realidad. Y puede performarse en un sentido que para nuestros objetivos políticos sea indeseable. Es decir, hacer política es querer performar la realidad, y transformarla en un sentido y valores también, que pueden verse dañados cuando las estrategias van en otra dirección centradas en objetivos tácticos a corto plazo.

Transversalidad y radicalidad: Nuestra misión 


 Ahora bien ¿Está reñida la transversalidad con la radicalidad de las propuestas? Yo pienso que no. Que la batalla política es convertir las propuestas radicales en propuestas que sean percibidas como sentido común. Y no hacer del sentido común instalado el techo sobre el cual deben realizarse las propuestas. Serán transversales aquellas propuestas que logren convencer lo suficiente en esa batalla política por el sentido común. Respecto al debate sobre moderación y amabilidad, creo sin embargo que de lo que se trata no es de moderar las propuestas sino ser didácticos, pedagógicos y amables cuando tratamos de luchar por ellas. Y en ese sentido sí veo positivo tener en cuenta no dejar que te coloquen o estigmaticen con etiquetas que buscan desconectar un proyecto democrático y desvincularlo de la base social, de la sociedad española. Y aquí a veces es complicado manejar qué, y cómo se lucha contra esto.

Amabilidad y falsedad: Comunicación política


Pero coincido en que se debe tener en cuenta y tratar de buscar la alianza y complicidad mediante formas amables, explicativas, pedagógicas, que nos desvinculen de todo aquello que trata de demonizarnos. Y sin la necesidad de mentir ni dejar de defender las propuestas se puede elaborando el discurso de manera que apele al bien común que existe verdaderamente detrás de las propuestas tratando de llegar a una base amplia de la sociedad a la que debemos y podemos convencer. Y si eso, supone cuidar aspectos comunicativos, y pensar estratégicamente las actuaciones que se llevan a cabo, no significa renunciar, sino priorizar, explicar, demostrar coherencia, ser auténticos en un sentido político y no en un sentido exclusivamente personal. Es decir, no se trata de ser coherente con tu forma de ser, sino ser coherente con lo que buscas hacer y realizar en tu proyecto político. Sin complejos pero sin agresividad, con firmeza y seguridad. Y a esto me refiero porque sí es cierto que en ocasiones la percepción que se puede crear por parte de los adversarios, o por parte de nosotr@s mism@s si no se cuidan estas cuestiones, pueden resultar contraproducentes para conseguir los objetivos, de modo que a veces hay que priorizar una batalla sobre otra, en el sentido de buscar el fin político de lo que se busca conquistar. Y no me refiero a “ganar” ganar queremos todas. Me refiero más al mensaje que queremos trasladar y que no sea tergiversado por las formas, que no nos hagamos trampas a nosotras mismas.

La importancia de la democracia y el convencimiento


 ¿Cuál debe ser el tope de la radicalidad de las propuestas que se llevan finalmente a un programa ? Aquí es dónde yo creo que lo organizativo y democrático toma importancia relevante para que la conciencia social vaya aparejada de forma veraz a lo que la sociedad va a apoyar. Considero que lo organizativo es político, y es importantísimo que la sociedad perciba que las reglas del juego son democráticas, y se fomente un debate político y politizado sobre lo que queremos como sociedad. Y qué mejor manera que que las decisiones estén en sus manos. Pero no sólo por una cuestión de ética, que también, sino por varias cuestiones:

1. Si se percibe como una herramienta eficaz en el que las decisiones son tomadas de forma colectiva y se favorece un debate político potente, aunque tus posiciones no sean las que finalmente salgan, el método vincula como herramienta de poder conseguirlas, y no castra las posibilidades de extender el horizonte emancipatorio.

 2. Si los debates que se tienen son políticos y las formas de recoger son justas y corrigen los defectos propios de sistemas caducos, en los que no se decide sino por adhesión a grupos, y en lugar de eso ponemos el énfasis en las cuestiones programáticas políticas, separándolas de quién las proponga, y sus posibilidades de gustar, estaremos creando conciencia, espíritu crítico y pedagogía al mismo tiempo que visualizamos mejor los topes de aquellas propuestas en las que hay que seguir trabajando, y no se pervierten las decisiones tomadas a causa del método que excluye la sensación de relevancia de la propia participación tanto en el voto como en la labor de lucha ideológica a través de los debates, y la posibilidad de convencer.

 3. La participación en este sentido se vuelve creciente, participativa, incontrolable, y rica. No así si se establecen marcos de lealtades o gustos personales que dan la sensación de no pintar en nada. Esto no elimina la posibilidad de luchar por tu propuesta incluso aprovechando desigualdades existentes e inevitables de la sociedad en la que vivimos. Pero al menos corrige los efectos más perniciosos y contribuye a una extensión de la politización social. Y no a una opinología rosa de la política que no tiene nada de deseable, aunque pueda coexistir naturalmente. Esto me lleva a hablar de la cuestión del liderazgo y lo interesante del mismo.

Liderazgos democráticos  vs manipulación de masas

 Lo interesante del liderazgo es que no necesita ser legitimado. Liderar en lo político yo lo concibo como Íñigo se refiere a ser clase dirigente, es decir, ganar en las mentes de la sociedad, pero yo no me refiero a ganar como personas creíbles tanto como a ganar en las propuestas políticas o ideas que defiendes. Es decir, los liderazgos por su capacidad de seducción tienen más posibilidades de convencer que otros que no cuenten con ello, pero sin embargo esto no debería ser utilizado para ganar posiciones de forma más o menos tramposa o seguidista, sino que es perfectamente compatible y se sigue teniendo una gran ventaja siendo líder para influir políticamente sin que ellos signifique una cuestión de confianza a la totalidad de lo propuesto o una competición personalista. Si los debates y las decisiones se dan en contextos democráticos formales que corrigen efectos de este tipo o vicios de los sistemas como la utilidad de voto etc. Esto sólo puede repercutir positivamente en el pensamiento social y colectivo y su politización y sentido crítico. Y sólo con esto ya se está ganando mucho terreno. Pero es que además eso posibilita mucho más el entuasiasmo por convencer y el mejoramiento de las propias estrategias para hacerlo casi de forma natural, en una continua adaptación a través de la escucha del debate y el aprendizaje.


El problema de la agenda setting y los medios de comunicación 

¿Qué hacemos con los medios de comunicación? Yo pienso que usarlos, pero sin dejar que nos impongan su agenda, tratar de imponerla nosotras. Y sus marcos. ¿Debe dejar de debatirse en público? Yo pienso que no, que nada les dejará más en evidencia que tener respuestas coherentes a las cosas que vayan pasando normalizando la cultura democrática. Y que restringirse es peor porque siempre van a tener más capacidad mientras menos involucrada y consciente esté la sociedad de lo que ocurre. Mantener un discurso unificado es complicado en una organización de diferentes sensibilidades, y quizás esto a corto plazo sea complicado de trasladar pero por eso a mí me parece súper importante que quede cristalino que las decisiones son colectivas, y que las diferencias forman parte sustancial y deseable de un proyecto de cambio, en el que lo que adhiere más que el resultado es el método que también lleva a resultados ampliamente aceptados si se consigue perfeccionar de tal manera que los debates y las decisiones tengan un espacio tiempo adecuado tanto como insertos en coyuntura. Por ejemplo en periodo electoral y una vez tomadas decisiones sería el momento de defender el proyecto elegido incluso si no todas las cosas están de acuerdo, y se podría decir, mis posiciones son otras pero no han ganado, para que no fuese percibido como una jaula de grillos, pero al mismo tiempo se permita hacer política diversa y plural dentro y fuera de la organización. (Que es lo realmente interesante)

¿Cómo podría haber sido vistalegre dos? 12/02/2017

Para empezar haber durado más tiempo. Unos tres o cuatro meses mínimo. 
Haber empezado a discutir por tramos. 
Primero por ejemplo lo organizativo, y votación. 
Después lo ético y votación. 
Después el de igualdad y votación. 
 Después el político, en el que podríamos extendernos un poco más..por ser más amplio. 
Y tomar decisiones sobre diferentes temas clave. 
 Podrían haberse hecho encuentros, en los que se van tratando los temas de cada etapa.
 Así se centra el debate, se ven los puntos de discrepancia, y se clarifica, de modo que al final se vote eso. Lo que se está de acuerdo y lo que no. 
 Por último, los candidatos y candidatas. 
Desde proyectos de cómo llevar a cabo lo decidido. 
En el que hubiera tiempo de conocer a las personas. 
Y en el que las campañas fueran conjuntas. 
Y hacia fuera. 
De modo que también sirvieran para contarle a España lo decidido anteriormente después de todos nuestros debates. 
 Así sí tendríamos cohesión. Democracia
Ideas
Y un intento coherente de mantener una visibilidad de todas. 
 El proceso estaría más centrado. 
No habría equipos, sino discusión de ideas en base a propuestas que finalmente acabarían mezcladas. 
 El proceso invitaría a discutir del tema del que se debate. De argumentar etc.
 Y no estaría centrada en los personalismos, pudiendo ser defendidas cada posición por cualquiera que quisiera defenderlas. 
Expansivo. 
No entre nosotros, entre ideas. 
Invitando a participar de los debates en otras claves. 
 No se habría dado un espectáculo de vergüenza sino uno de democracia. 
Elevado el tono del debate político, y trasladando y relacionando lo interno y lo externo ideológicamente. 
 Seríamos partícipes. Protagonistas
Haríamos política no interna sino total. 
 Y finalmente habría un mayor consenso porque no sería un pack total de unos u otros, sino una mezcla generada por todas. 
 Y en vez de un congreso mitinero podríamos haber hecho después una gran fiesta. 
 Pues eso, que hay muchas formas de hacer las cosas




Respuesta a crítica de Eduardo Garzón a la renta básica 30/01/2017 (

¿El pobre tiene que rendir cuentas del gasto?


En Especie. Vivimos es un contexto capitalista que duda cabe que la renta básica no cambia este modelo, pero para cambiarlo no creo que se deba poner el acento en cómo se gasta esa renta básica ya que pierde libertad y con ello mucha parte de su potencial pasando a ser prestaciones para pobres. Le quita todo ese potencial de emancipación no sólo de crear proyectos propios entre los que sólo cobra una renta básica, sino también de todos aquellos a los que supone un complemento de sus salarios que pudieran usar para otro tipo de trabajos que hoy en día carecen de la estabilidad necesaria para vivir de ello. Todo el ámbito artístico por ejemplo, todos aquellos que requieren una inversión previa etc. Con ello se estaría limitando la capacidad de la renta básica y sólo supondría una posibilidad de vida precaria que sigue dependiendo del empleo para poder aspirar a mejoras o emprendimiento de proyectos. ¿Por qué debe importarnos más en qué se gastan los pobres el dinero que los ricos? Estaría condicionando las posibilidades de muchos sectores de la población que aprovechando otros recursos disponibles les sirviese de ayuda a emprender cualquier proyecto para el que necesitaran una inversión. Además supone un gasto administrativo de control de esa prestación que es eliminado con una renta básica. Es cierto, que hace falta muchas otras medidas que acompañen la implantación de una renta básica para que esto no suponga una subida de precios de las necesidades básicas, pero eso es algo que también está siendo necesario ya plantearse sin la existencia de la misma. Como por ejemplo es el mercado inmobiliario y el control de sus precios. La cuantía de la renta básica tendrá de todos modos que ir adaptándose para que realmente se pueda vivir con ella. Que es la idea, sin que suponga vivir de lujo, pero sí cubrir un mínimo necesario. Hoy en día ya estamos en un punto en el que es necesario compartir piso, aún trabajando, y gastos si queremos cubrir nuestras necesidades básicas, por lo que no veo que el problema del contexto de mercado sea un problema en relación a esta renta sino en relación a los precios del costo de la vida.

¿Sólo el pobre tiene que trabajar?


 La cuestión del trabajo y del "compromiso" A mí no me puede parecer nunca que este argumento se encuadre en la izquierda, en la emancipación por mucho que alguien de izquierdas lo tome como propio. El trabajo es algo necesario para vivir en comunidad, de acuerdo. Pero ¿Por qué sólo es exigible a quién parte con menos posibilidades de librarse de ello? Yo creo que tenemos mucho trabajo no remunerado ni cuantificado como para que tengamos que obligar a las personas a estar empleadas en algo que además tenga que estar controlado a través del Estado. La idea de que el trabajo y la comunidad son algo bueno para el desarrollo de la sociabilidad la comparto, pero no olvidemos que el empleo es un modo de obligarlo no de garantizar este derecho. Lo que realmente se garantiza con el "derecho al trabajo" si es que se garantiza algo es la posibilidad de vivir. Y eso ya lo cubriría una renta básica. Si pensamos que todas las personas deben de trabajar obligadamente quizás las medidas deberían ir por otro camino que no sea el de obligar sólo a quién no tiene recursos.¿ Acaso aquellos que viven de rentas estarían obligados a realizar un trabajo? ¿Acaso los especuladores que compran y venden lo están? O aquellos que ganan de la bolsa. Etc. No creo que en la base de la emancipación esté obligar sólo a algunos a trabajar.

La liberación del trabajo alienado como punto fuerte de la renta básica


De hecho una de las cosas buenas que tiene la renta básica es que permite esa libertad. Por otro lado lo más lógico es que las personas siempre hagan algo por propio interés de hacerlo, y un renta que cubre necesidades básicas sólo va a afectar a aquellos empleos poco agradecidos, y si acaso tendrán que ser mejor remunerados algo que es de justicia en el fondo, a permitir el rechazo lógico que suponen. Como seres sociales que somos con necesidad de realización lo más probable es que las personas inviertan tiempo en algún tipo de colaboración social de todas maneras, e incluso la mayoría siga recurriendo a empleos porque casi nadie quiere permanecer toda su vida viviendo con lo mínimo.

Las necesidades ficticias en el capitalismo 


Además el actual paradigma genera necesidades sólo porque la gente necesita vivir y en muchos casos se produce más de lo que verdaderamente necesitamos suponiendo un despilfarro no sólo de recursos sino también de trabajo humano. Muchos de los empleos que la gente rechaza son empleos que no son necesarios para la comunidad como pueden ser los comerciales que emiten llamadas, que en realidad hacen un servicio molesto a la población que sólo beneficia a sus contratantes, a quiénes no les importa ni el cliente ni los trabajadores. Es decir no es cierto que se potencie mejor el trabajo hacia la comunidad obligando a trabajar. Y tampoco es deseable que se tengan que hacer obligados por aquellos que menos recursos disponen. El trabajo que sea necesario debe ser público y ser empleo debidamente remunerado por las instituciones y profesional.


¿El peligro de inflación?


 Tensiones inflacionistas y desaparición de empleos. Como ya he explicado hay muchos trabajos que no tienen sentido, los que lo tienen no creo que vayan a dejar de existir, como mucho se repartirá, permitiendo que la gente no viva explotada al límite ya sea siendo autónomos o empleados. Recordemos que esos autónomos también tendrán renta básica y es posible que vean aumentadas sus condiciones de vida. Dice Garzón ¿Para qué alguien que gana 650 va a dedicarse a trabajar para ganar lo mismo? Bueno, ganaría el doble. Y es posible que pudiera permitirse trabajar menos y dedicar más tiempo a otras cosas o contratar gente. Lo de aprovecharse es contradictorio, según él disminuiría la oferta de bienes y servicios, pero quizás ocurre que tengan más clientes en vez de disminuir o que desaparezcan ofertas poco necesarias o rentables, aún así, la mayoría sale beneficiada y ese impulso que hay en el ser humano de mejora no se elimina por tener mayor beneficio. Punto


¿Subvencionar al empresario o suelo mínimo para la lucha ?

4.Subvencion a determinadas empresas. ¿Los trabajadores son tontos y van a conformarse con menos? Esa es la tesis. Yo creo que eso no es así. Para empezar la RB no implica eliminar el salario mínimo, ni el convenio colectivo, y por tanto lo que tendrán es más herramientas para reclamar remuneración justa, denunciar abusos por no tener tanta dependencia de una empresa, etc. Creo que todo eso inclina la balanza a favor de la clase trabajadora y no como sugiere Eduardo a favor de la clase empresarial. Punto 5. La renta básica no es incondicional?? Porque se disfrute de diferente manera no implica que no sea incondicional, ya que el rico puede arruinarse igual que el resto. Y supone un suelo mínimo desde el que partir para todas las personas. Claro que ello no supone una automática igualdad entre la población, pero mejora sustancialmente la relación de fuerza de los sectores empobrecidos al mismo tiempo que reduce las condiciones de riesgo empresarial del tipo que se. Mucha gente no emprende proyectos por este motivo.

El mito de que no debe ser universal porque es subvencionar ricos 


Y la incondidionabilidad no está afectada por el hecho de ser disfrutada de diferente manera. Las escalas de ingresos no son estáticas, de manera que sí supone una incondicionabilidad. Lo que ocurre es que hay sectores que se verán perjudicados (justicia distributiva) y la mayoría beneficiados. Pero esos mismos son susceptibles de formar parte de la parte beneficiada también si cambian sus condiciones. Y quién mejora sus condiciones francamente, no creo que deba quejarse por no disfrutarla en la misma medida porque ya estará disfrutando de mejores condiciones que el resto. ¿Qué es lo que se cuestiona aquí Eduardo? ¿La emancipación o el privilegio?

 Renta mínima vs renta básica 


 Una renta mínima bien gestionada. Bueno, podría considerarse en todo caso una manera diferente de plantearla, pero una renta mínima no es igual a una renta básica. Y el costo de control es mucho mayor si hay que gestionar condiciones que si directamente se realiza para todas las personas. Al fin y al cabo todo pasaría por un procedimiento anual que es el de la renta. Y en cualquier caso ya viene acompañada de una subida de impuestos. Entiendo que en este punto no tengo tanta discrepancia quizás porque lo que se está cuestionando es la forma y no el fondo de financiarla. Porque por supuesto existen más posibilidades. Pero esta me parece considerablemente justa.

 Un saludo fraterno.




REFLEXIONES SOBRE EL PROCESO DE LUCHA DEMOCRÁTICA EN EL CLIMA POST15M Y PODEMOS 9/10/2016

LAS MAYORÍAS: UNA ASPIRACIÓN, NO UN PUNTO DE PARTIDA

Yo creo que la influencia política personal y de partido no consiste en una obediencia a las masas sobre lo que quieren o no desde un punto de vista liberal. La intervención social y política que busca transformar, analiza la realidad problemática y no se conforma con ella sino que busca intervenir para cambiarla, independientemente de si una postura es o no mayoritaria, pues las cuestiones de justicia social no se miden por la cantidad de apoyo que suscitan. Cualquier movimiento transformador y oprimido suele empezar siendo una minoría ya que la "norma" que se pretende cambiar es la mayoritaria ya sea impuesta a través de seducción o miedo. La importancia de los medios de comunicación en política es verdaderamente importante por esto porque constituye un poder en una batalla política que es fundamental en el terreno ideológico, y de construcción de explicaciones de la realidad. Es decir, que aunque ahora sabemos que Pablo Iglesias dijo aquella frase requetepensada para ganar una batalla política en Vistalegre , tenía razón en algo. Me estoy refiriendo a "Yo también soy un militante" Es decir, la batalla política consiste en luchar ideas, proyectos, conquistas, que no son renunciables por el hecho de no ser mayoritarias, sino que se da por hecho que lo son cuando deben ser luchadas. Si fueran mayoritarias no haría tanta falta la concienciación y la lucha ideológica que implica, el debate, la discusión, etc. Ninguna lucha o conquista de derechos parte de una condición ganadora de partida. Pero sí se agarra a principios que sí tienen una aceptación mayoritaria para defender su propia causa. O al menos a aquellas realidades que sacan a relucir su injusticia, y la legitimidad de lo que se quiere conseguir. 


LAS CONDICIONES OBJETIVAS Y SUBJETIVAS 

Cuando se apela a una mayoría social que sufre, no necesariamente esa mayoría social piensa como tú, pero lo que sí se puede constatar es que vive de un modo muy similar, o es afectada por las mismas políticas de un modo negativo. De ello se deduce, que serán los primeros interesados en cambiar aquello que les afecta directamente. Sin embargo, esto no siempre coincide, muchas veces porque esa sociedad, también está condicionada por los propios relatos configurados por el poder que le tiene sometido, y al mismo tiempo seducido, pero otras veces el propio sistema de partidos es el que dificulta que las demandas ciudadanas de sentido común sean ejecutadas, ya que han debido pasar el filtro de confianza en un grupo de personas, en el que se mezclan más factores, que no tienen que ver con las cuestiones políticas demandadas. De modo, que se vuelven impotentes por parte de la ciudadanía sus fuerzas para llevar a cabo demandas. 

NI DE IZQUIERDA NI DERECHA: DE LOS GOBERNADOS frente a GOBERNANTES

 Y aquí el 15M fue un ejemplo. Porque la simpatía que obtenía el 15M NO VENÍA como una identificación con las personas o grupos que se manifestasen, sino con un conjunto de demandas que habían sido excluidas tanto del partido que teóricamente canalizaba un sentir, como el otro. De ahí que no pudieran ser identificadas en izquierda derecha, en el sentido de que eran mucho más compartidas entre los gobernados con independencia de la identificación de cada cuál con un partido o su pensamiento. De hecho en las conversaciones y discusiones se repetía mucho la búsqueda de consenso no como algo sacralizado, sino como una forma de distinguir lo que eran demandas fuertemente respaldadas con independencia de la ideología de cada cuál, de aquellas que sí tienen un sesgo más ideológico. Por eso eran transversales. Pero eso en absoluto significaba que hubiera un grupo social que pudiera ser representado como un todo compacto homogéneo. La conclusión a la que llegamos una parte de la sociedad, creo que tiene que ver con la impugnación de un método de recogida de la soberanía nacional en el que pueden estar de acuerdo conservadores y progresistas. Eso no significa que no veamos muchos otros problemas, que tienen que ver con nuestras propias convicciones y que profundizan más en el problema de nuestro sistema político desde concepciones ideológicas. Al final la propuesta de cambio de método también está influenciada por una forma de pensar. Esta impugnación del método de soberanía se da en contraste a un discurso , que nos cuenta que este sistema es democrático, a la que se le oponen argumentos en su propios términos con respecto por ejemplo al sistema electoral, o a la relación de poderes, sin que ellos signifique dejar de lado ver otras perspectivas impugnadoras de tipo anticapitalista que también forman parte de la impugnación formal, pero además impugnan también el sistema económico que está ligado a ese sistema político, y los dispositivos culturales que refuerzan al mismo controlados a través del poder que retroalimentan. (Medios de comunicación de masas por ejemplo). 

LA CRISIS DE LEGITIMIDAD, AGRAVADA POR LA CRISIS ECONÓMICA

La crisis de legitimidad del sistema político es previa a la crisis económica del capitalismo, pero estalla después porque es cuando más gente se encuentra motivada a focalizar su atención en qué está pasando. De ahí que hablemos de "despertar" del 15M. No porque la gente antes no tuviera apatía, o divorcio con el sistema político de forma creciente sino porque a pesar de ello, vivía conformado sin quizás graves problemas que le hicieran ir más allá. Además de esto, coincide también un cambio generacional que se manifiesta, que apenas empieza a interesarse por su momento vital, y que ha nacido en un momento y con un discurso de la realidad que empieza a resquebrajarse ante sus ojos.Que no vivió la dictadura,y que por tanto no tiene los condicionamientos propios de ella y que posee una cierta valentía de la ingenuidad. Además la crisis es denominada estafa, porque se convierte en la excusa para llevar a cabo reformas de corte neoliberal, es decir, nos encontramos en un proceso de cambio, pero no en un proceso de cambio emancipador o progresista sino en un retroceso de derechos y libertades llevado a cabo por la élite, que transforma el pacto social demócrata (Que estaba denostado también desde diferentes perspectivas ideológicas ya sea por insuficiente o por innecesario según fuera) en un sistema más mercantilizado en todos los aspectos. Y en esas estamos hoy. La globalización neoliberal sigue en marcha y no parece que le esté saliendo nada mal. Es más si miramos a nivel internacional la cantidad de fracasos que estamos teniendo en tan poco tiempo, nos damos cuenta de que estamos en un momento de retroceso. 

LA VIVIENDA, DESDE EL SISTEMA CONTRA EL SISTEMA 

 La pah, triunfa porque cuestiona el proyecto neoliberal desde un ámbito muy personal, por quiénes son directamente atacados por el poder de los bancos, y desde las propias coordenadas del sistema. La pah no se sale de las coordenadas del sistema económico capitalista, exige un mínimo muy mínimo dentro de esas condiciones, y se ampara en una contradicción constitucional del pacto socialdemócrata en una economía de mercado como es el reconocimiento del derecho constitucional a la vivienda sin que sea sin embargo garantizado. Por eso a través de un derecho tan básico como es la vivienda, es capaz de atacar al corazón de las contradicciones de nuestro pacto político del 78 desde una realidad cercana para todas las personas y ampliamente aceptada. Pero además la crisis en España tiene una conexión directa entre el sistema financiero y el mercado inmobiliario. Y el modelo del pelotazo que se puede conectar con el propio modelo de financiación europeo que hemos asumido al entrar en el euro que es profundamente bancócrata y supone una pérdida de soberanía muy grande que también se conecta con la deuda como problema de gobierno chantajeado y por tanto atrapado y por ello también conecta con la falta de democracia y soberanía de nuestras propias instituciones de "poder". La visibilización de esta lucha crea discurso, y opera a través de ellos, pero por supuesto tiene una realidad material de hechos que van sucediendo. De dolores que existen. 

 
LA PARTICIPACIÓN POLÍTICA Y EL MOVIMIENTO SOCIAL: UN PROCESO DE LUCHA DEMOCRÁTICA DEL QUE PODEMOS ES RESULTADO MÁS QUE CAUSA

Bien, dicho esto, he empezado diciendo que intervenir en política no es obedecer a una masa de gente, y lo decía porque quiero introducir la cuestión de la participación, sin que ello suponga una interpretación de la democracia como un silenciamiento de la discrepancia una vez tomada la decisión que sea. Si hay algo que Podemos apuntaba u ofrecía en un primer momento, era una herramienta de participación distinta a la de un partido no por cómo viste, o como habla, sino por impugnar a través de la propia participación colectiva ese modelo y recoger lo que se estaba queriendo destruir. 

 Desde mi punto de vista el 15 M es un fenómeno que seguimos viviendo, y que no es ni un momento puntual ni una gente concreta. Sino un proceso de levantamiento popular no insurreccional, sino a organizarse para luchar contra esta agenda neoliberal en favor de la democracia a través de lo político, y no sólo de la política pero por supuesto también a través de ella. En dónde Podemos es un resultado de ese proceso, con independencia de quiénes lo hayan liderado (Que son otras causas a analizar el porqué lo han liderado este grupo de personas y no otro pues son cuestiones diferentes). Por tanto, aquellas interpretaciones que atribuyen el éxito a un grupo particular, creo que son profundamente erradas. Lo que ha recogido Podemos es resultado de un proceso colectivo de cambio que no es tanto fruto de una genialidad de intelectuales (que esto sí es su capacidad de haberlo recogido o liderado) como de un proceso de respuesta ciudadana colectivo de deseo de democracia y rechazo del modelo neoliberal y sus injusticias, así como privilegios y corrupción de los gobernantes anteriores. 


ALGUNOS PASOS EQUIVOCADOS EN UN MOMENTO DE CRECIMIENTO

De una realidad existente, que también por supuesto se ha seguido construyendo y ampliando con mayor o menos acierto por parte de todos aquellos que han participado en Podemos y sí también y especialmente esto hay que reconocerlo a los que más responsabilidad han tenido. Pero al mismo tiempo, algunas estrategias han resultado obstáculo de expansión, y no creo que sea tanto por los ataques externos sino como de las debilidades propias que han permitido al régimen respirar aliviado. Es decir, en la medida en que se mimetizan (Ojo, no con las formas o la vestimenta que sinceramente no creo que sea por lo que la gente vota Podemos, más bien al contrario en todo caso) sus dirigentes, con un partido más de corte jerárquico en el que su principal fortaleza ya no son las propuestas que aglutinan o la participación democrática que puede hacer crecer a través del ejemplo un modo nuevo de hacer política, sino las personalidades y liderazgos, cualquier ataque a los mismos que tenga algún tipo de credibilidad lo debilita como fuerza política y además resulta excluyente y cierra la posibilidad de expansión por la vía participativa. 

LA IMPORTANCIA DEL CLIMA DE PARTICIPACIÓN Y COMPAÑERISMO QUE SE DEJARON ATRÁS: LA DISCREPANCIA AGONISTA
 
La participación que se pone de relieve e el 15m es la directa en la toma de decisiones políticas de forma igualitaria en contraposición a la elección de meros representantes que es la que existe en nuestro sistema político-electoral. Porque para eso ya teníamos los otros partidos también. Además, Podemos hoy tiene unas capacidades que no utiliza al querer adaptarse pierde la posibilidad de formar parte de la impugnación y sin pretenderlo refuerza el sistema de partidos cuya impugnación le hizo emerger. Y vuelvo al tema que quiero resaltar con todo esto sobre participación, decisión, liberalismo, militancia y democracia. 


 Cualquier sistema político excluye otros posicionamientos, y la democracia no es una excepción en esto. Es decir, apostar por una democracia implica dejar fuera otras opciones que no tienen que ver con una sociedad democrática. Es decir implica la persecución de un autogobierno por parte de la sociedad en el que ni cualquier estructura, ni cualquier ley, ni procedimiento por muy apoyado que fuese en una votación sería democrático si violara este principio. Y esto es una crítica que se hace al liberalismo en la medida en que uno pueda elegir renunciar a su libertad. Por tanto, aquello que sea elegir colectivamente la renuncia a la propia capacidad de autogobierno, son cuestiones excluidas en la construcción de una sociedad democrática. Dicho esto, la constitución de un país e su parte dogmática es en la cuál establece aquellos ejes políticos- ideológicos que limitan un sistema político también de manera que exista un anclaje a modo de consenso que proteja de la discusión permanente de estos límites. Pero en la medida en que estos límites son compartidos, y si son principios democráticos, caben muchas diferencias que sería si no entiendo mal a lo que se refiere Chantal Mouffe cuando habla del agonismo. 

 En la medida en que son genéricos, constituyen una base abierta sobe la que construir más o menos indefinida. y permite una mayor adhesión, en el que los elementos de acuerdo son estos principios, y la legitimidad de los procedimientos decisorios del resto de las cuestiones. En la medida en que un partido político tiene estos principios ya muy definidos muy cerrados, y construidos da poco pie a la construcción y más a una adhesión. Y en la medida en que son presentados como un producto del que sólo podemos ser consumidores no produce nada nuevo, ni cambia las relaciones ni la dinámica política. El reto, no es ser un producto nuevo que guste más o menos y que sea estático.El reto es ser una herramienta de la sociedad productora y decisora, sin que con ello nadie que participe o use dicha herramienta deba renunciar a su capacidad política o su militancia propia aunque haya momentos en los que se respeten decisiones. Es ser algo vivo que además impugne desde su propio ejemplo la calidad democrática de nuestras instituciones. 

 Pero en lugar de esto, pareciera que se ha decidido hacer al contrario, en lugar de ser un todo unido por su radicalidad democrática aunque diversa, que impugne el sistema de partidos, se ha trasladado parte de lo peor del sistema de partidos a la dinámica interna en la que se copia por las diferentes marcas internas el ser un producto acabado (No todas, pero la dinámica se establece así) al que adherirse o elegir de partida a uno de los diversos conjuntos acabados como si hubiera que ubicarse bajo etiquetas, grupos, sin que de nuevo se decidan las cosas sino a través de personas un todo. Me parece que esto más que el fomento de una diversidad constructiva, lo que genera es una competitividad innecesaria que además no saca a la sociedad de su rol consumidor, ni cambia la relación ciudadanía partidos sino que refuerza una suerte de identitarismo endogrupal, que generará mucha lealtad con "los tuyos" pero no provoca un debate en el que se genere inteligencia colectiva sino luchas de poder. Es decir, se podría ser un instrumento al servicio de las decisiones colectivas, sin abandonar la producción de discursos propios militantes grupales o no, sobre cualquier cuestión, y que no obstante el mandato fuese respetado finalmente aunque sin que con ello nuevamente se pudiera manifestar y defender públicamente discrepancias reflejando que son discrepancias con lo acordado. Independientemente del lugar que se ocupase. Eso sí, en momentos de clarificación de cara al resto (Campañas) Tener el proyecto que se haya decidido llevar a cabo de cara a informar también de ello. Y no necesariamente centradas todas ellas en las mismas personas, ya que las defensas son realizadas mejor en la medida en que suponen convicciones.


Copiada de wikipedia 15M



Los que dan trabajo 10/06/2016








"Los que dan trabajo" Hoy una persona en la calle mientras repartía información para un acto de Unidos Podemos en El Puerto, me ha dicho que claro , que él era pobre pero que no era malo que se gobernase para la gente que más tiene porque "son los que dan trabajo". Es exasperante hasta qué punto nos han metido en la cabeza esa concepción de que "trabajo" es algo que alguien te da como si fuera una suerte. Y claro es que hemos llegado a tan mala situación, que la percepción es esa. Pero ¿Es realmente una suerte? En realidad ningún empresario te "da trabajo". Te compra tu tiempo y trabajo. Y lo hace porque le enriqueces, no porque te ayude. En realidad es justo al revés. Son los trabajadores con su trabajo los que hacen que otros ganen más dinero. Entonces aclaremos conceptos. El trabajo es necesario para generar riqueza. Pero hoy se está pretendiendo pagar poco por ello. Se está pretendiendo también hacernos creer que tenemos que dar las gracias por trabajar, y no es así. Es así por el modelo que tenemos, pero ese modelo podría cambiarse. Ese modelo debe cambiar. El paro provoca que se aprovechen de las circunstancias de tener muchísimas personas queriendo tener acceso a la riqueza que obtienen gracias a estar empleado. Pero hoy en día, el trabajo que se necesita es inferior al que se necesitaba en otras épocas, gracias al avance de las tecnologías y al trabajo muerto acumulado. Y lo que necesitamos es una distribución más justa de la riqueza y del tiempo de trabajo. Los trabajadores no existen gracias a los Amancio Ortega son los Amancio Ortega los que existen gracias a sus trabajadores y el sistema injusto que les hace estar en inferioridad de condiciones, y vender barato la fuerza más productiva: Su trabajo. Así que no nos equivoquemos. 

No necesitamos que "nos den trabajo", sino que el trabajo que realizamos sea en condiciones dignas, y bien remuneradas. Lo que necesitamos es acceso a los bienes básicos y trabajos para la sociedad y no para lucrar a unos pocos. Y por último, lo que hace que la economía prospere es que tengamos también capacidad de consumo de lo que se produce. Porque lo que ha pasado con la crisis social económica no es el problema de que bajen la acciones. O suban. Lo que ocurre es que es una cadena, si te despiden, dejas de pagar comprar, el comercio de la esquina qu trabaja bien deja de tener tanto ingreso porque no le compran, y a su vez no compra o paga como antes, y así tiene que despedir a la persona que tenía contratada y trabajar más y en solitario porque ya no puede permitirse el sueldo, y esa persona, se va al paro, y consume menos, y así sigue la cadena. Entonces, no se sale de la precariedad rebajando salarios, ni precarizando a la gente, ni abaratando el despido. En primer lugar hay que dignificar los salarios, y ofrecer incentivos y ayuda a Pymes y autónomos, y después progresivamente plantearse cambiar el modelo económico productivo caduco e ineficaz que tenemos, porque se sostiene a base de la precariedad de muchas.