19 de enero de 2025

Caminar hacia el horizonte :Deseo y consentimiento


Es que al margen del código penal para casos claros de agresiones sexuales, de lo que se trata es de conseguir que en las relaciones humanas sexosfectivas lo que importe sea el DESEO de ambas partes y no sólo el CONSENTIMIENTO. 

El consentimiento nos puede servir para casos penales, pero no es el horizonte que deseamos. Una cosa es lo que queremos punir,  y otra lo que rechazamos. 
Necesitamos el código penal para los casos de agresiones sexuales. Pero necesitamos también educación  feminista para que las relaciones sexoafectivas se den en un marco de deseo mutuo y de iguales.  

El código penal está para casos de claro abuso y agresión, violaciones y donde se pasa por encima de la voluntad de una mujer. Pero más allá de evitar esos casos, también nos gustaría conseguir que las relaciones sexoafectivas entre hombres y mujeres fueran más igualitarias en el terreno del ligoteo. Es decir, que fueran con respeto mutuo y consideración  como personas, más allá de un cuerpo que disfrutar.  

Esto segundo no se consigue con el código penal. Se consigue educando. 

También se puede  educar con sanciones en casos de violencia machista como la prostitución  en la que el consentimiento  está viciado. 
No pedimos que se penalice igual que si fuera una violación  al uso, porque somos conscientes de que no hablamos de lo mismo, pero al mismo tiempo decimos "Violaciones pagadas" porque el daño que se le infringe a las mujeres víctimas de prostitución  es similar al daño que se le infringe a una víctima de violación.  La diferencia es que hay un consentimiento viciado en el segundo caso. 

El horizonte a perseguir es claro. Las relaciones deben ser igualitarias y deseadas por ambas partes.  Pero podemos empezar por sancionar, por mandar el mensaje de que no es lo correcto. Es el primer paso para conseguir abolir ese sistema, pero sobre todo es un paso importante para luchar contra el imaginario social de la disponibilidad permanente  de mujeres a disposición de un hombre con dinero. 

Yo creo en el abolicionismo. 
No creo que sea excesivamente punitivista. Creo que es sensato.  Creo que es clave para la lucha contra el machismo. Y no quiero esperar a que acabe el capitalismo para que se consiga. 
 Ojalá acabasen las dos cosas. 
También creo en la renta básica y creo que ayudaría mucho en este tipo de situaciones.  Creo que ayudaría en tantas situaciones  que me parece una medida revolucionaria. Que en ningún caso debe sustituir un Estado Social y de derechos que debe seguir vigente y protegido.

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