A mí me parece que la duda sobre un testimonio como el de la víctima de la manada es imperdonable porque estaba hasta grabado, hay superioridad física e intimidación numérica también. No hay por donde coger el "jolgorio" que veía uno de los magistrados. Aquello era penetración, violación por todos los agujeros del cuerpo entre varias personas. Y encima se montaron una peli porno y la compartieron entre sus amiguetes.
Ahí nació el solo sí es sí.
¿Por qué nació? Porque estábamos hartas de ver como había víctimas que eran siempre cuestionadas como aquella chica de Málaga que acabó retirando su denuncia y admitiendo incluso que no era violación cuando le robaron hasta el teléfono móvil para grabarlo y humillarla públicamente. Porque casos claros de violencia y agresión se estaban tomando por el pito del sereno por parte de los magistrados.
Pero el solo sí es sí es una propuesta política que no está pensada en mi opinión para encarcelar o penalizar a hombres que se ven envueltos en malentendidos sexoafectivos.
A mí no cabe tampoco ninguna duda de que Elisa está arrepentida de aquella noche, y que no entiende hoy porque actuó ayer de esa manera. Tampoco me cabe ninguna duda de que ella no deseaba en ese momento estar con él de esa manera o no le fue gustando su comportamiento y se decepcionó profundamente con él esa noche y más aún a posteriori.
Me creo que ella a posteriori lo haya visto de otra forma. Me creo que se sintiera incómoda. Me creo que ella no desease estar con él después de como se había comportado. Me creo incluso que no le gustase el beso que le dio.
Pero no creo que nuestro código penal ni la ley del solo sí es sí esté pensada para este tipo de casos.
¿Ella estaba en condiciones de poder negarse o no?
¿Ella dio pie a que hubiera un malentendido entre ambos?
¿El sabía que ella no quería liarse con él y aún así siguió?
¿Él se debía haber cerciorado más de que ella quería relacionarse sexualmente con él?
¿Entrarle a alguien es una agresión sexual en un contexto previo de tonteo entre ambas partes?
¿Qué es un beso no consentido? ¿No podía quitarle la cara?
Supongamos que ese primer beso es una agresión. ¿Por qué ocurre? ¿Por qué le siguen otras situaciones similares a la primera?
O es un tipo al que le importa una mierda que ella quiera o no quiera. Y entonces es un agresor total de libro y una persona sin escrúpulos totales que va a lo que va y no piensa en ella para nada. O bien , por la que me inclino yo, es un tipo que está intentando mantener relaciones sexuales con una mujer que no parece en principio que le dejase muy claro su rechazo..
Yo ya lo he dicho pero lo voy a repetir porque me da la gana. La ley del solo sí es sí, no se hace con la intención de decirle a los hombres que no puedan tener iniciativa sexual. Sino con la intención de que sus iniciativas sexuales vayan sobre seguro.. pero las relaciones humanas tienen malos entendidos. Y ese ir sobre seguro puede no ser siempre tan sencillo. Por eso no es un contrato firmado lo que se necesita.
Para mí los elementos periféricos de este caso indican que no hay agresión. Que hay más bien un malentendido entre dos adultos que previamente se gustaban. Ella ha dicho públicamente que estaba enamorada de él. Que no significa que no pueda negarse en cualquier momento a tener cualquier tipo de acercamiento sexual. Se puede negar. Pero precisamente porque es una mujer adulta que se puede negar y que no tenía ningún impedimento para ello, no tiene sentido que califiquemos esa noche como de agresión sexual.
Por otro lado, yo creo que está siendo usada para una caza se brujas contra el expolítico. Y que es a posteriori cuando ella ha identificado unos hechos como agresivos.
¿Cómo podemos pedir que se considere agresión algo que ni ella misma consideraba agresivo en el momento de los hechos?
¿Cómo podemos pedir que sepan con seguridad que deseamos en cada momento lo que ellos desean?
Está bien que ese sea nuestro horizonte. Que ese sea el modo en que educamos a los hombres para que reflexionemos entre todos sobre la necesidad de que pongamos el deseo de nosotras las mujeres en la discusión pública en los encuentros sexoafectivos. Está bien que eso sea lo deseable, lo preferible, lo que transmitimos que es lo correcto.
Pero no está bien que juzguemos a los hombres como agresores sexuales cuando lo que han sido es torpes a la hora de interpretarnos, especialmente si no nos manifestamos abiertamente y aprendemos a decirles que no.
Yo creo que a los dos les hace falta feminismo.
Pero no una pena de cárcel.
A él quizás le hace falta cerciorarse más o aprender que una mujer puede no sentirse tan agusto como tú te crees contigo a pesar de que no te esté rechazando.
Y a ella, le haría falta saber decir que no ante situaciones que no te gustan.
Seguramente, ya hayan aprendido los dos estas lecciones. Los dos están siendo víctimas de la alta exposición mediática del caso.
A mí me están dando pena los dos. Uno porque no creo que fuera una persona dispuesta a agredir a una mujer y se está viendo señalado como tal, públicamente, como si no respetase a las mujeres y fuera un hipócrita que no creía en el discurso que estaba enunciando.
Y ella porque la están victimizando los medios y las personas que hacen más hincapié en insultarla o creer que es una fresca que solo busca fama y dinero. Cuando lo que yo creo tampoco es eso. Más bien es una mujer arrepentida de cómo se condujo aquella noche y que cree que él no es una persona ética.
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